Los ediles suspendidos de militancia tendrán diez días para presentar alegaciones mientras el conflicto interno vuelve a tensar el partido en Madrid. Almeida ironiza sobre la situación del concejal.

El portavoz municipal de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, mantiene el pulso con el líder del partido, Santiago Abascal, después de negarse a aceptar su destitución como portavoz. Pese a la orden del Comité Ejecutivo Nacional de sustituirle por la edil Arantxa Cabello, Ortega Smith acudió este martes al pleno de Cibeles ejerciendo como portavoz del grupo.
Lo hizo acompañado por las concejalas Carla Toscano de Balbín e Ignacio Ansaldo, también suspendidos cautelarmente de militancia.
A su llegada al Ayuntamiento, Ortega lanzó un mensaje desafiante:
“A los madrileños no les vamos a defraudar. Vamos a seguir defendiendo su libertad, la seguridad en las calles y su derecho a llegar a fin de mes sin impuestos abusivos”.
Diez días para presentar alegaciones
Los tres ediles cuentan ahora con diez días para presentar alegaciones a su suspensión de militancia, antes de elevar recursos internos. Cabello —una de las dos únicas concejalas alineadas con la dirección nacional junto a Fernando Martínez Vidal— recordó que corresponde al grupo municipal convocar la reunión para decidir la salida de los expulsados.
Cabello también subrayó que cualquiera de los implicados “puede acudir a la justicia, faltaría más”.
Abascal resta importancia al desafío: “No es una rebelión”
Durante una entrevista en Antena 3, Abascal se refirió a la resistencia de Ortega Smith a acatar su destitución:
“No es una rebelión, es otra cosa… pero no tiene importancia”.
El líder de Vox enfatizó que la dirección del partido ha sido elegida por los militantes y que es esa dirección “la que manda y seguirá mandando”.
Ortega, en respuesta velada al presidente de su partido, replicó:
“Algunos tendrán que plantearse si generar división y cometer arbitrariedades es lo más conveniente para España y para los madrileños”.
Un conflicto interno en un momento político sensible
El enfrentamiento público entre la cúpula nacional y el grupo municipal se produce en un contexto delicado para Vox, que trata de recomponer su estrategia territorial mientras afronta tensiones internas en varios parlamentos autonómicos y corporaciones locales.
Ortega Smith insistió en que su prioridad “es Madrid y España”, acusando a la dirección nacional de colocar al grupo municipal “en la tesitura del enfrentamiento y la división” en un momento de “grave crisis política”.
Almeida ironiza: “¿Puede usted hablar de empadronamientos ilegales?”
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, respondió con ironía a una pregunta de Ortega Smith sobre supuestos empadronamientos irregulares en la capital:
“¿Está usted en condiciones de hablar de empadronamientos ilegales, dada su situación actual en Vox?”.
Almeida le reprochó “superioridad moral” y recordó que el propio Ortega se empadronó en Sant Cugat del Vallès antes de unas elecciones generales pese a presentarse un mes después como candidato en Madrid, un movimiento que el alcalde calificó como “empadronamiento fake”.
El regidor añadió que el comportamiento del portavoz de Vox “se parece demasiado a decir una cosa y hacer la contraria”, comparándolo con actitudes que critica habitualmente en la izquierda.



