
La paralización del tratado comercial frena la eliminación de aranceles del 35 % y amenaza la competitividad del automóvil europeo.
La decisión del Parlamento Europeo de frenar el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur ha encendido las alarmas en el sector automovilístico, especialmente dentro de Volkswagen España, donde se teme que el bloqueo debilite la competitividad industrial europea en un momento de fuerte presión global. El tratado, considerado estratégico para la industria, queda ahora pendiente del Tribunal de Justicia de la UE, lo que introduce incertidumbre económica y comercial.
El Parlamento Europeo paraliza un acuerdo clave
La Eurocámara decidió en enero remitir el tratado UE-Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, atendiendo la petición de un grupo minoritario de izquierda. Este movimiento retrasa la entrada en vigor de un pacto negociado durante años y considerado fundamental para sectores como:
- Automoción
- Maquinaria industrial
- Industria química
- Exportaciones manufactureras europeas
El bloqueo llega en un contexto de tensiones geopolíticas, competencia china y cambios en las cadenas de suministro, lo que aumenta la preocupación empresarial.
Volkswagen teme perder competitividad global
Fuentes de Volkswagen España reconocen que la compañía “toma nota” de la decisión, pero lamenta la posible demora del acuerdo. En el grupo consideran que el tratado habría aportado:
- Mayor previsibilidad comercial
- Refuerzo de cadenas de suministro
- Acceso ampliado a nuevos mercados
- Impulso a la industria automotriz europea
Desde el fabricante alemán subrayan que una señal de apertura comercial sería clave en el actual escenario internacional, marcado por el proteccionismo y la rivalidad industrial.
Eliminación de aranceles del 35 %, el punto clave
Uno de los elementos más relevantes del acuerdo era la supresión de aranceles de hasta el 35 % para productos europeos en el bloque Mercosur, formado por:
- Argentina
- Brasil
- Paraguay
- Uruguay
Para la automoción europea, esto suponía una puerta directa a mercados en crecimiento y mayor competitividad frente a fabricantes asiáticos.
Estudios del sector estiman que las exportaciones europeas a Mercosur podrían aumentar entre un 95 % y un 114 % si el acuerdo se aplicara.
La industria lo ve como una oportunidad perdida
Dentro de Volkswagen, el freno al tratado se interpreta como:
- Retraso estratégico para la industria europea
- Pérdida temporal de competitividad
- Señal contradictoria sobre apertura comercial
- Mayor incertidumbre regulatoria
El sector teme que Europa pierda terreno frente a China y Estados Unidos, que sí están reforzando sus acuerdos comerciales.
Bruselas mantiene una vía alternativa
Pese al bloqueo, Volkswagen apunta a una posible aplicación provisional del acuerdo, lo que permitiría activar parte del tratado sin esperar al fallo judicial.
La presión queda ahora en manos de la Comisión Europea, que deberá decidir si impulsa esa vía o mantiene el acuerdo paralizado.
Mientras tanto, el calendario queda en el aire y el sector automovilístico teme que Europa vuelva a frenarse a sí misma en plena guerra comercial global.



