
El primer trimestre ya deja 2 304 hectáreas arrasadas y 281 fuegos
Asturias arranca el año con un dato demoledor: entre enero y marzo, los incendios forestales quemaron 2 304 hectáreas, un 143,8% más que en el mismo periodo del año anterior, según la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei). En ese mismo tramo se contabilizaron 281 incendios, un 76,7% más.
La superficie media por incendio también sube: 22,9 hectáreas por fuego frente a 15,45 del primer trimestre del año pasado. Del total calcinado, 2 193 hectáreas fueron matorral y monte bajo, 77 de pastizal y 33 de arbolado.
Y ojo: estas cifras todavía no incluyen la nueva oleada de incendios registrada entre el 6 y el 10 de abril (la segunda del año tras la de finales de febrero), según la información publicada por RTVE.
El patrón se repite: más superficie arrasada con pocos incentivos a prevenir
El problema no es solo el número de fuegos: es la extensión que acaban devorando. Los datos sugieren que, cuando el incendio prende, se propaga con más facilidad y quema más. Y eso abre un debate incómodo: ¿qué parte del territorio está realmente gestionada para frenar el avance del fuego y qué parte se deja a su suerte hasta que llega la emergencia?
En la práctica, la discusión política suele quedarse en el titular del ‘cambio climático’ mientras se evita entrar en lo que más molesta: la gestión del monte, el estado de los cortafuegos, el abandono rural y la eficacia de los dispositivos cuando la temporada se complica. Señalar solo una causa global sirve para esquivar responsabilidades concretas.
Casi 8 000 hectáreas en 2025: el peor dato desde 2020
El deterioro viene de atrás. En 2025, Asturias registró 7 958 hectáreas quemadas, un 84,8% más que en 2024 y la cifra más alta desde 2020. Ese aumento llegó pese a que el número de incendios apenas repuntó un 7,6%, pasando de 512 en 2024 a 551 en 2025.
La clave del salto estuvo en la oleada de agosto: 83 fuegos que quemaron 5 908 hectáreas. Del total anual, el 71,1% fue matorral y monte bajo, el 27% arbolado y el 1,9% vegetación herbácea.



