
Teherán eleva la presión en la guerra con Estados Unidos e Israel: exige soberanía sobre el estrecho de Ormuz, compensaciones económicas y el fin de las operaciones militares, mientras Washington advierte de una respuesta “más dura que nunca” si no hay acuerdo.
Irán rechaza negociar y fija condiciones para la paz
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aseguró que Irán no tiene “ninguna intención de negociar por ahora” con Estados Unidos, aunque reconoció un intercambio indirecto de mensajes entre ambas administraciones a través de aliados.
Teherán ha puesto sobre la mesa exigencias de alto impacto geopolítico para un eventual acuerdo:
- Cese total de las “agresiones y asesinatos” de Estados Unidos e Israel
- Reconocimiento de la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz
- Pago de compensaciones por los daños de la guerra
- Fin de operaciones contra Irán y sus aliados regionales
Estas condiciones suponen, en la práctica, un cambio del equilibrio estratégico en Oriente Medio, ya que otorgar control iraní sobre Ormuz implicaría poder directo sobre una de las arterias energéticas más importantes del mundo.
El Parlamento iraní quiere cobrar peaje por el petróleo mundial
La escalada no se queda en el plano diplomático. El Parlamento iraní estudia aprobar una ley para cobrar peaje a los buques que atraviesen el estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20 % del petróleo mundial.
Según el diputado Mohamad Reza Rezaei Kochi, el objetivo es:
- Reconocer legalmente la soberanía iraní sobre Ormuz
- Establecer control directo del tránsito marítimo
- Crear una nueva fuente de ingresos para el régimen
Este movimiento ha disparado las alarmas en los mercados energéticos, ya que cualquier restricción en Ormuz puede impactar directamente en el precio del petróleo y el gas a nivel global.
EEUU contradice a Irán y amenaza con ataques más duros
Desde Washington, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que sí existen conversaciones “productivas” con Teherán, contradiciendo la versión iraní.
Pero el mensaje fue acompañado de una advertencia contundente:
Estados Unidos está preparado para atacar a Irán “más duramente de lo que jamás han sido atacados” si el régimen no acepta un acuerdo.
El presidente Donald Trump también elevó el tono, asegurando que Irán quiere negociar pero lo niega públicamente por miedo a reacciones internas y a una respuesta militar estadounidense.
Irán intenta controlar el tránsito marítimo en Ormuz
En paralelo, Teherán ya está aplicando medidas de control de facto. Las autoridades iraníes han indicado que los buques surcoreanos podrán atravesar Ormuz solo si se coordinan previamente con el Ejército iraní.
El embajador iraní en Corea del Sur, Saíd Kuzechi, explicó que:
- No hay prohibición total de paso
- Pero la autorización depende de consultas previas con Irán
- El objetivo es supervisar el tráfico marítimo en plena guerra
Este paso refuerza la estrategia iraní de convertir Ormuz en una herramienta de presión económica y militar.
Guerra en “pleno apogeo” y tensión energética global
Dirigentes iraníes han asegurado que la guerra continúa en “pleno apogeo”, mientras crece el riesgo de:
- Bloqueo parcial del comercio energético mundial
- Escalada militar entre EEUU, Israel e Irán
- Subida brusca del precio del petróleo
- Mayor inestabilidad en Oriente Medio
El control del estrecho de Ormuz se perfila así como la pieza clave del pulso geopolítico, con Irán intentando convertir su posición estratégica en ventaja militar, económica y diplomática.
La pregunta ahora es evidente: ¿estamos ante un intento de negociación o ante una escalada calculada para dominar el suministro energético mundial?



