
Un informe revela que la cesta de la compra se ha disparado desde 2021 mientras el IPC general sube la mitad, golpeando especialmente a las rentas bajas y agravando la pobreza en varias regiones de España.
La cesta de la compra se dispara y erosiona el poder adquisitivo
El coste de la alimentación en España ha aumentado cerca de un 40% desde 2021, una subida muy superior al incremento del IPC general, que ronda el 20% en el mismo periodo. Esta brecha evidencia una pérdida significativa de poder adquisitivo para millones de familias, especialmente para los hogares con menores ingresos.
Así lo revela el estudio “Radiografía de la inflación alimentaria en España”, elaborado por EAE Business School, que alerta de que la inflación alimentaria se ha vuelto estructural y ya no sigue el ritmo del índice general de precios.
El informe advierte de que los niveles de precios alcanzados entre 2023 y 2024 difícilmente se revertirán en el corto plazo, debido a que los costes laborales, energéticos y climáticos han cambiado de forma permanente.
Un golpe mucho más duro para las rentas bajas
El encarecimiento de la comida actúa como un auténtico “impuesto regresivo”, ya que golpea con mucha más fuerza a las familias con menos recursos.
Según los analistas del informe:
- Los hogares de ingresos bajos y medios destinan cerca del 20% de su renta a alimentos.
- Las familias de rentas altas apenas dedican alrededor del 5%.
Esto significa que la inflación alimentaria castiga hasta tres veces más a los hogares con menos ingresos, ampliando la brecha social.
En 2024, además:
- El 9,1% de la población afirmaba llegar a fin de mes con mucha dificultad.
- La tasa de riesgo de pobreza o exclusión social alcanzó el 25,8%.
Las ayudas públicas evitan un golpe aún mayor
El informe advierte de que las ayudas públicas a familias vulnerables son clave para sostener el consumo básico.
Si estas ayudas desaparecieran, la cesta de la compra podría aumentar entre 350 y 501 euros adicionales al año por hogar.
Esto supondría un impacto directo en millones de familias que ya afrontan dificultades para cubrir gastos básicos.
Cambio de hábitos: menos carne y pescado, más productos procesados
La subida de precios ha provocado un cambio significativo en los hábitos alimentarios de los españoles.
Los datos muestran que muchas familias están abandonando alimentos de mayor calidad nutricional, como:
- Pescado fresco
- Carne de vacuno
Incluso a pesar de que algunos de estos productos han reducido su precio cerca de un 12%.
En su lugar, el consumo se ha desplazado hacia alimentos más baratos y procesados, como:
- Platos preparados
- Pasta y arroz
- Productos ricos en carbohidratos
El consumo de este tipo de productos ha aumentado hasta un 8%, reflejando lo que los expertos denominan una “fractura nutricional” provocada por motivos económicos.
El informe advierte de que la cesta saludable se ha encarecido hasta un 40% más que la cesta de supervivencia, lo que podría condenar a los hogares con menos recursos a dietas menos saludables y más obesogénicas.
Aceite de oliva y azúcar lideran la subida de precios
Entre los productos con mayor encarecimiento destacan algunos básicos de la dieta española.
Según los datos del estudio:
- Aceite de oliva: +25,5%
- Azúcar: +8,2%
- Patatas: +6,5%
- Restauración: +4,8%
Mientras tanto, otros costes han bajado:
- Electricidad: −12,4%
- Gas: −5,2%
- Equipos de telefonía: −4,3%
Sin embargo, para el consumidor la inflación se percibe mucho mayor, ya que el gasto cotidiano se concentra en productos que se compran semanalmente en el supermercado.
La “reduflación”: pagar lo mismo por menos producto
El informe también destaca otro fenómeno que está afectando al bolsillo del consumidor: la reduflación.
Se trata de mantener el precio del producto pero reducir la cantidad del envase, por ejemplo:
- pasar de 1 litro a 900 ml
- o de 500 g a 450 g
Este mecanismo permite a fabricantes y distribuidores mantener el precio visible mientras aumenta el coste real por unidad, lo que erosiona el poder adquisitivo de forma silenciosa.
Grandes diferencias entre comunidades autónomas
El impacto del encarecimiento de los alimentos también varía según el territorio.
Las regiones con mayor riesgo de pobreza son:
- Extremadura: 32,8%
- Andalucía: 30,5%
- Canarias: 29,8%
Por el contrario, las comunidades con menor tasa son:
- Navarra: 14%
- País Vasco: 15,5%
- Madrid: 17,5%
Paradójicamente, algunas de las regiones más productoras de alimentos del país presentan también los mayores niveles de pobreza.
Factores internacionales que presionan los precios
El informe también señala que las tensiones geopolíticas internacionales están influyendo directamente en los precios de los alimentos.
La inestabilidad en Oriente Medio, por ejemplo, podría provocar:
- Subidas del petróleo y el gas
- Aumento de costes logísticos
- Encarecimiento de fertilizantes
Todo ello presionaría aún más los precios agrícolas y alimentarios en Europa.
Además, fenómenos climáticos extremos —como sequías, olas de calor o lluvias intensas— están generando shocks recurrentes en la producción agrícola.
El fin de la era de los alimentos baratos
Los expertos del informe advierten de que España se enfrenta a un cambio estructural en el sistema alimentario.
Según el director del estudio, Samer Ajour El Zein, la volatilidad en los precios de los alimentos no será temporal, sino permanente debido a factores climáticos, energéticos y logísticos.
En este contexto, el gran desafío para los próximos años no será solo controlar la inflación, sino garantizar que una alimentación saludable no se convierta en un lujo reservado a las clases más acomodadas.
La pregunta que se abre ahora es inquietante:
¿Se está convirtiendo el acceso a una dieta saludable en un privilegio económico en España?



