Las Cortes regionales rechazan la propuesta de Vox para frenar el acuerdo con Mercosur y respaldan las tesis de PP y PSOE, que apuestan por “controles” y “salvaguardias” mientras el sector agrario teme una avalancha de competencia desleal.

Vox denuncia el “abandono” del campo español ante Mercosur
Vox volvió a quedarse aislado este jueves en las Cortes autonómicas durante el debate sobre el polémico acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. La formación de Santiago Abascal vio rechazada su resolución para exigir la paralización del tratado con Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, después de que PP y PSOE unieran sus votos para dar luz verde a iniciativas más moderadas centradas en controles y mecanismos de protección.
La escena evidencia un giro político significativo. Hace apenas unos meses, el rechazo frontal a Mercosur generaba mayores coincidencias entre las fuerzas políticas por el temor al impacto sobre el campo español. Ahora, populares y socialistas defienden que el acuerdo puede convertirse en una “oportunidad” si Bruselas garantiza reciprocidad y controles fitosanitarios.
El PP cambia de posición y apuesta por “negociar”
El portavoz agrario del PP, Santiago Lucas-Torres, defendió que su partido ha logrado “revertir la situación” en las negociaciones europeas. Según afirmó, “sin control, Mercosur es un problema, pero con condiciones es una oportunidad”.
El dirigente popular insistió en que no permitirán la entrada de productos elaborados con sustancias prohibidas en la Unión Europea ni situaciones de competencia desleal que perjudiquen a agricultores y ganaderos españoles. Sin embargo, desde distintos sectores agrarios se mantiene la desconfianza hacia un acuerdo que podría facilitar la entrada masiva de carne, cereales y productos agrícolas procedentes de países con normativas medioambientales y laborales mucho menos exigentes.
Para muchos productores, el problema no es únicamente sanitario, sino también económico: los agricultores europeos soportan costes regulatorios muy superiores a los de Sudamérica, lo que podría traducirse en una pérdida de competitividad irreversible para miles de explotaciones familiares.
Vox alerta del riesgo para agricultores y ganaderos
La formación de Abascal defendió la necesidad de bloquear el acuerdo al considerar que Mercosur representa una amenaza directa para la soberanía alimentaria española y para el futuro del sector primario.
Desde Vox sostienen que Bruselas vuelve a sacrificar al campo español en favor de intereses globalistas y grandes multinacionales exportadoras. Además, recuerdan que organizaciones agrarias llevan años denunciando que la Unión Europea impone restricciones cada vez más duras a los productores nacionales mientras abre las puertas a importaciones extranjeras con estándares más bajos.
El partido también acusa al PP de haber suavizado su discurso tras las presiones de las instituciones europeas y de alinearse finalmente con el PSOE en una cuestión estratégica para el mundo rural.
El PSOE defiende el acuerdo pese al malestar rural
El consejero de Agricultura, Julián Martínez Lizán, celebró el respaldo del PP y aseguró que los efectos de Mercosur no serán inmediatos. Según explicó, los resultados reales del tratado podrían tardar años en apreciarse, igual que ocurrió con el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Canadá.
Sin embargo, el argumento no convence a buena parte del sector agrícola, donde persiste la sensación de que las administraciones minimizan las consecuencias reales del tratado. Agricultores y ganaderos temen que el acuerdo acelere todavía más la crisis de rentabilidad que atraviesa el campo español.
Mercosur vuelve a dividir a la política española
El debate sobre Mercosur se ha convertido en uno de los grandes focos de tensión entre quienes defienden el libre comercio y quienes consideran que la Unión Europea está debilitando su propio tejido productivo.
Mientras Bruselas insiste en vender el acuerdo como una oportunidad estratégica para abrir mercados, crece el temor a que España termine perdiendo capacidad productiva y dependencia alimentaria frente a terceros países.
La votación de este jueves deja una fotografía política clara: Vox mantiene su rechazo frontal al acuerdo, mientras PP y PSOE convergen en una postura más favorable, aunque condicionada a futuras garantías europeas que, de momento, siguen generando dudas entre agricultores y ganaderos.
¿Está la clase política protegiendo realmente al campo español o asistimos a una nueva cesión ante los intereses de Bruselas y Mercosur?



