Fedea advierte sobre el futuro de la fotovoltaica

Un alarmante análisis de Fedea revela que el ritmo actual de instalación de energía fotovoltaica en España no es sostenible. Se espera que a partir de 2027 se produzca una reducción significativa en la entrada de nuevas instalaciones, a medida que caen los precios y aumentan los vertidos. En 2025, la energía solar fotovoltaica multiplicó por diez la entrada de potencia eólica, alcanzando niveles récord.
Riesgos para el futuro de la energía renovable
El organismo puntualiza que esta expansión presenta límites inminentes debido a la caída sostenida en los precios percibidos, lo que está llevando a la incertidumbre sobre la viabilidad económica de nuevos proyectos. Fedea anticipa que estas condiciones darán paso a una fuerte caída en la instalación de nuevas plantas por lo que se aprueban medidas para asegurar el equilibrio del sistema energético.
Por otro lado, la generación eólica sigue muy alejada de los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec), advirtiendo que las dificultades administrativas y los retrasos en el desarrollo del almacenamiento energético están ralentizando el avance.
En el sector de los gases renovables, el desarrollo del hidrógeno renovable está muy por debajo de lo esperado, mientras que el aumento del biogás ofrece una tendencia más positiva, pero su contribución al sistema energético sigue siendo reducida.
En resumen, las proyecciones de Fedea subrayan un panorama preocupante. A medida que las dificultades para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones se intensifican, la dependencia excesiva de la energía solar plantea serios interrogantes sobre el futuro energético de España.



