
Correos internos revelan que el gestor ferroviario retiró con urgencia un tramo sin trazabilidad tras el descarrilamiento mortal de Adamuz, alterando posibles pruebas.
Correos internos: “Hay que sacarlo de la vía de manera urgente”
La investigación judicial sobre el accidente ferroviario mortal en Adamuz (Córdoba) se complica tras conocerse que ADIF sustituyó en secreto un tramo de raíl clave después del siniestro que dejó 46 fallecidos. La decisión se tomó tras una cadena de correos internos donde se alertaba de que no se podía garantizar la trazabilidad del material instalado.
Según la documentación remitida al Juzgado de Instrucción número 2 de Montoro, el fabricante ArcelorMittal advirtió que el carril identificado con número 312592104A no figuraba en sus registros, por lo que no podía certificar su procedencia ni la calidad de los materiales.
La recomendación fue contundente: retirar el raíl y sustituirlo de forma urgente. Los mensajes internos reflejan la alarma dentro del gestor público ferroviario.
Uno de los responsables técnicos trasladó a ADIF el aviso del fabricante: “no aseguran la trazabilidad… hay que cambiar esa barra”.
Otro directivo fue aún más claro: “el carril hay que sacarlo de la vía y entiendo que de manera URGENTE”.
ADIF cambió 36 metros de vía sin autorización judicial
La sustitución se ejecutó entre la noche del 3 y el 4 de marzo, apenas un mes después del descarrilamiento. ADIF retiró 36 metros de carril en el punto del accidente y además sustituyó otros 42 metros adicionales para “homogeneizar” la vía.
El problema: la actuación se realizó sin avisar a la jueza instructora, pese a que la infraestructura constituía una prueba clave para esclarecer las causas del siniestro.
La decisión obligó a eliminar soldaduras existentes en el momento del accidente, lo que podría haber afectado a la reconstrucción técnica del suceso. La magistrada ha pedido explicaciones al ente público por alterar el escenario bajo investigación judicial.
Un raíl sin origen y sin certificación
La alerta inicial surgió cuando Talleres Alegría, empresa encargada de la instalación, detectó que el raíl no aparecía en facturas ni entregas registradas. Tras consultar al fabricante, la respuesta confirmó el problema:
- No existía documentación del carril
- No podía certificarse su fabricación
- No se garantizaba la calidad del material
- Se recomendaba retirada inmediata
El fabricante reiteró su advertencia en una reunión posterior con responsables de ADIF, insistiendo en la sustitución urgente como única medida preventiva.
Más irregularidades: soldaduras sin inspectores
El caso se agrava con el último informe de la Guardia Civil, que señala fallos graves en el control de la infraestructura. Según los investigadores:
- No había inspectores durante la ejecución de las soldaduras
- La normativa exige dos técnicos especializados en ultrasonidos
- Uno de los inspectores podría no tener la cualificación necesaria
- Las soldaduras afectaban al tramo donde ocurrió el accidente mortal
Estas irregularidades refuerzan la hipótesis de fallos estructurales en la gestión y supervisión ferroviaria, más allá del problema concreto del raíl sin trazabilidad.
Un nuevo golpe a la credibilidad del gestor ferroviario
La actuación de ADIF abre ahora varias incógnitas críticas:
- ¿Por qué se modificó una prueba clave sin autorización judicial?
- ¿Cómo llegó a instalarse un raíl sin certificación ni origen conocido?
- ¿Quién supervisó las soldaduras sin inspectores?
- ¿Hubo negligencia técnica o fallos de control?
El caso amenaza con convertirse en uno de los mayores escándalos ferroviarios recientes, con responsabilidades que podrían alcanzar tanto al gestor de infraestructuras como a contratistas y supervisores técnicos.
La polémica crece porque la sustitución del material se realizó después del accidente, lo que algunos juristas consideran una alteración potencial de pruebas.
La investigación judicial continúa mientras aumenta la presión para aclarar si el descarrilamiento fue un error técnico, una cadena de negligencias o un fallo estructural del sistema ferroviario.
¿Se trató de una medida de seguridad o de una intervención que comprometió la investigación?



