Bolsas europeas al alza: IBEX y petróleo, en vilo por Irán
El mercado sube, pero el riesgo geopolítico manda
Las principales bolsas europeas han abierto este martes en verde, con el IBEX 35 rondando los 18 300 puntos y avanzando un 0,31% frente al cierre anterior. El petróleo Brent se mueve, por ahora, sin sobresaltos en el entorno de los 95 dólares, mientras los inversores siguen con atención el deterioro del escenario en Oriente Próximo.
En Europa, París es la excepción y cotiza en rojo, mientras el resto de índices acompaña las subidas. Destaca Milán como la plaza más alcista, seguida de Fráncfort y Londres. El Euro Stoxx50, que agrupa a las mayores compañías del continente, repunta un 0,23%.

Se agota el alto el fuego entre EE.UU. e Irán
El telón de fondo es el final inminente de la tregua de dos semanas pactada entre Estados Unidos e Irán, que vence este miércoles. El mercado descuenta calma, pero opera con la vista puesta en un riesgo evidente: si no se prolonga el alto el fuego, el escenario puede cambiar en horas.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha anunciado el envío de una delegación diplomática a Pakistán para retomar conversaciones de un posible acuerdo. Teherán, por su parte, ha reiterado que no acudirá mientras persista el bloqueo del estrecho de Ormuz. Aun así, CNN asegura que una delegación iraní viajará a Pakistán.
Petróleo, gas y metales: corrección suave tras el susto
Tras las fuertes subidas del lunes, el Brent corrige ligeramente y vuelve a la zona de 95 dólares. El WTI estadounidense baja un 0,36%, hasta 87,11 dólares, antes de la apertura oficial en EE.UU.
El gas TTF también afloja un 0,81%, hasta 39,27 euros por megavatio/hora. Oro y plata retroceden. En divisas, el euro se deprecia un 0,10% frente al dólar, hasta 1,177.
Análisis crítico: Europa celebra décimas mientras Ormuz aprieta
La foto de apertura es positiva, pero el mensaje de fondo es incómodo: Europa vuelve a moverse al ritmo de decisiones que se toman fuera. Mientras los parqués se agarran a subidas modestas, la tensión por Ormuz recuerda hasta qué punto el suministro energético puede convertirse en arma política, con impacto directo en inflación, costes industriales y bolsillo de las familias.
La aparente tranquilidad del Brent no es una garantía, sino un reflejo de espera. Si las conversaciones se encallan o se reanudan las hostilidades al expirar la tregua, la volatilidad puede regresar de golpe. Y, como tantas veces, Europa pagaría la factura: energía más cara, más presión sobre empresas y más fragilidad para unas economías que aún no han digerido el ciclo de shocks de los últimos años.



