La presidenta encargada Delcy Rodríguez firmó la promulgación de la Ley de la Cruz Roja Venezolana durante un acto oficial en Caracas. El Gobierno asegura que la normativa moderniza la institución y la integra al sistema estatal de gestión de riesgos, aunque el movimiento se produce en medio de un contexto político altamente sensible en el país.

El Gobierno promulga la Ley de la Cruz Roja en acto oficial
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, firmó este 10 de marzo la Ley de la Cruz Roja Venezolana, una normativa aprobada previamente por la Asamblea Nacional que busca redefinir el papel de la institución humanitaria dentro del sistema estatal.
El acto tuvo lugar en el Palacio de Miraflores, sede del Ejecutivo en Caracas, y coincidió con la celebración del Día del Médico, un gesto simbólico que el Gobierno utilizó para destacar el trabajo de los profesionales sanitarios.
Según el Ejecutivo, la nueva ley permitirá modernizar la infraestructura de la Cruz Roja en el país, reforzar los mecanismos de transparencia y consolidar su papel como institución auxiliar del Estado en situaciones de emergencia o crisis humanitaria.
Durante el evento, Rodríguez elogió el trabajo del personal sanitario y de los voluntarios humanitarios:
“Sabemos que tienen una entrega y un desprendimiento enorme para cuidar la vida de los demás y garantizar la salud de los ciudadanos”, afirmó la mandataria.
Un nuevo marco legal para la institución humanitaria
La normativa establece que la Cruz Roja Venezolana pasará a ser reconocida como un ente de derecho público con carácter auxiliar de los poderes públicos, manteniendo al mismo tiempo su principio de neutralidad humanitaria.
El texto legal también integra formalmente a la organización en el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos, lo que implica que su actuación será clave en escenarios como:
- catástrofes naturales
- crisis sanitarias
- conflictos o emergencias internas
Además, la ley contempla que, en situaciones de conmoción o conflicto interno, la institución pueda apoyar a los servicios médicos de la Fuerza Armada, siempre bajo criterios estrictamente humanitarios.
El Parlamento venezolano, dominado por el chavismo, había aprobado esta normativa a finales de febrero con el objetivo declarado de regular la organización y fortalecer la protección de sus voluntarios y trabajadores humanitarios.
Presencia de autoridades y representantes internacionales
El acto contó con la participación de altos cargos del Gobierno venezolano y del sector sanitario, entre ellos:
- la vicepresidenta sectorial Isabel Iturria
- la ministra de Salud, Nuramy Gutiérrez
- diputados de la Asamblea Nacional como Pedro Infante, Jehyson Guzmán y Antonio Ecarri
También estuvieron presentes representantes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja, incluidos delegados de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja (FICR) y del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Uno de los momentos destacados del evento fue el reconocimiento a la enfermera María Teresa Párima, distinguida con la Medalla Florence Nightingale tras 74 años de servicio sanitario.
Contexto político: una ley en medio de una Venezuela en transición
La promulgación de esta ley llega en un momento de fuerte transformación política en Venezuela. Desde enero de 2026, Delcy Rodríguez ejerce como presidenta encargada del país, tras la salida del poder de Nicolás Maduro y el inicio de un proceso de reconfiguración institucional.
En este contexto, el Gobierno ha impulsado nuevas iniciativas legislativas y reformas políticas, como una ley de amnistía para presos políticos y cambios en el marco económico y energético del país.
La nueva legislación sobre la Cruz Roja se presenta oficialmente como un paso para fortalecer la capacidad humanitaria del Estado, pero también refuerza el papel del poder público en la coordinación de una de las organizaciones humanitarias más importantes del país.
¿Protección institucional o mayor control estatal?
El Ejecutivo insiste en que la ley garantiza mayor transparencia, fiscalización y apoyo estatal a la labor humanitaria. Sin embargo, algunos analistas consideran que la medida podría abrir un debate sobre la independencia operativa de la organización dentro de un sistema fuertemente centralizado.
La gran incógnita ahora es cómo se aplicará en la práctica esta nueva relación entre el Estado venezolano y la Cruz Roja, una institución históricamente marcada por su neutralidad e independencia internacional.
¿Estamos ante una modernización necesaria del sistema humanitario o ante un nuevo paso en la expansión del poder estatal sobre organizaciones civiles?



