
El Gobierno vasco otorga la semilibertad a Jon Bienzobas, condenado por el asesinato de Tomás y Valiente, y desata la indignación de las víctimas del terrorismo.
Nuevo beneficio penitenciario a un etarra condenado por asesinato
El Gobierno vasco ha concedido el tercer grado penitenciario al miembro de ETA Jon Bienzobas Arretxe, responsable del asesinato de Francisco Tomás y Valiente en 1996.
El crimen, cometido en la Universidad Complutense de Madrid, supuso uno de los episodios más impactantes del terrorismo de ETA al trasladar el terror al ámbito académico.
Ahora, casi tres décadas después, el autor del asesinato accede a un régimen de semilibertad.
Argumentos del Gobierno vasco: conducta y arrepentimiento
La concesión del tercer grado se basa en:
- Buena conducta penitenciaria
- Existencia de una oferta laboral
- Un escrito donde el preso expresa arrepentimiento
La decisión se ampara en el artículo 83 del reglamento penitenciario, que permite flexibilizar el régimen de los internos en determinadas circunstancias.
Indignación de las víctimas: “No es creíble”
El colectivo COVITE ha reaccionado con dureza, calificando la medida como:
“un fraude en la ejecución de las condenas”
Su presidenta, Consuelo Ordóñez, ha sido tajante:
- “No se nos puede exigir un acto de fe”
- Reclaman un arrepentimiento público, claro y demostrado con hechos
Consideran insuficiente una carta privada como garantía.
Denuncia de una “amnistía encubierta”
Desde COVITE advierten de una tendencia preocupante:
“Vaciar las cárceles” mediante beneficios penitenciarios
El colectivo sostiene que este tipo de decisiones:
- Debilitan la justicia
- Generan sensación de impunidad
- Dañan la memoria de las víctimas
Además, recuerdan que ya se han producido otras concesiones recientes a miembros de ETA.
Recurso ante la Audiencia Nacional
La organización ha anunciado que recurrirá la decisión ante la Audiencia Nacional, solicitando la intervención de la Fiscalía.
Su objetivo: frenar lo que consideran una deriva en la política penitenciaria.
Un contexto de creciente polémica
Según datos denunciados por las víctimas:
- Más de 140 presos de ETA han accedido al tercer grado en los últimos años
- A ello se suman numerosas libertades condicionales
👉 Un contexto que alimenta el debate sobre la gestión penitenciaria y el trato a los condenados por terrorismo.
Conclusión: justicia frente a memoria
La concesión del tercer grado a Jon Bienzobas reabre una herida aún sensible en la sociedad española:
👉 el equilibrio entre reinserción y justicia para las víctimas.
Mientras el Gobierno vasco defiende el cumplimiento de la legalidad, las víctimas denuncian una pérdida de rigor y memoria.
La pregunta vuelve a plantearse con fuerza:
¿dónde está el límite entre reinserción y la impunidad en los crímenes del terrorismo?



