Montero y Rufián tantean una lista conjunta en 2026
La izquierda a la izquierda del PSOE busca salvarse tras sus batacazos
Gabriel Rufián (ERC) y Irene Montero (Podemos) han decidido explorar vías para concurrir juntos a las próximas elecciones generales, según la información conocida por el programa Mañaneros 360 de TVE, que entrevistará a la exministra de Igualdad este jueves.
El primer gesto público será un acto en Barcelona el 9 de abril junto al exdiputado y exportavoz de Unidas Podemos Xavier Domènech, bajo el lema ‘¿Qué hay que hacer?’. La iniciativa encaja con el plan de Rufián: presionar por una unidad de la izquierda para evitar que ese espacio se quede sin representación.
Qué ha pasado y por qué ahora
Desde hace semanas, Rufián viene advirtiendo de que la izquierda situada a la izquierda del PSOE corre el riesgo de desaparecer si mantiene la fragmentación electoral. Hace un mes, en una charla en Madrid con el diputado de Más Madrid Emilio Delgado, defendió una estrategia común para optimizar voto y frenar el auge de la extrema derecha. A aquel acto no acudieron miembros de Podemos, pero tampoco de ERC, Bildu ni BNG.
En ese encuentro, Rufián llegó a afirmar que Podemos ‘es, ha sido y será’ una formación imprescindible en la izquierda. Además, la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ve con buenos ojos la propuesta de Rufián, según el mismo marco informativo.

Castilla y León acelera la operación: fuera de las Cortes
El movimiento llega tras los resultados en Castilla y León, donde Podemos y la coalición IU-Sumar han quedado fuera de las Cortes autonómicas. Rufián insistió en X en que no actuar (o repetir lo de siempre) sería ‘pura negligencia’.
El tropiezo se suma a lo ocurrido en Aragón, donde Podemos también quedó fuera. Y, según los antecedentes citados, solo en Extremadura la izquierda del PSOE —bajo Unidas por Extremadura— logró 7 escaños.
ANÁLISIS CRÍTICO
La operación Montero-Rufián se interpreta como un intento de reagrupamiento tras una cadena de derrotas y disputas internas, en un contexto en el que la izquierda alternativa al PSOE se enfrenta a un dilema: unirse o diluirse. El dato político de fondo es que el ‘frente amplio’ que se prometió en su día se ha ido convirtiendo en una sucesión de marcas, choques y liderazgos cruzados.
Mientras se intenta vender el mensaje de ‘unidad’, el propio espacio sigue fracturado: no se espera que Podemos y Sumar concurran juntos en Andalucía por el deterioro de la relación. Y en Sumar, además, hay debate por el liderazgo: el nombre del ministro Pablo Bustinduy sonó como posible sucesor de Yolanda Díaz, pero él se desmarcó. Desde IU califican ese debate de ‘absolutamente inoportuno’, y el ministro de Cultura Ernest Urtasun sostiene que ‘no es el momento’ de hablar de nombres porque están centrados en ‘movilización ciudadana’.
En la práctica, lo que se perfila es una reordenación del tablero en la izquierda que, de prosperar, podría buscar competir por el mismo electorado con un discurso de ‘cordón’ frente a Vox, mientras los partidos intentan evitar que el castigo por la gestión y las guerras internas se traduzca en irrelevancia parlamentaria.



