Injusticia ante la mirada del pueblo español

El Gobierno Vasco ha decidido otorgar un régimen de semilibertad a Soledad Iparraguirre, conocida como Anboto, una de las etarras más sanguinarias de la historia reciente. Esta criminal, que acumula 647 años de prisión por el asesinato de 15 personas, podrá salir de prisión de lunes a viernes.
Reacciones de indignación
Desde el PP Vasco, se ha denunciado esta decisión como una impunidad y amnistía encubierta. La declaración reza: «PSOE y PNV han dejado que los terroristas que maltrataron a nuestra sociedad sean quienes decidan cómo va a ser su propio proceso penitenciario». La indignación crece entre los ciudadanos que se preguntan hasta dónde se permitirá que lleguen estas decisiones.
Un paso más hacia la impunidad
Iparraguirre, exresponsable del aparato de extorsión de ETA, se benefició de la misma medida que Txeroki, otro etarra que salió en semilibertad recientemente. Mientras se contempla el sufrimiento de las víctimas, el entorno político continúa justificando estas decisiones como parte de un proceso de reintegración. Este enfoque es inaceptable para la sociedad española que clama justicia.



