La ministra avisa: si Junts, PP o Vox lo tumban, ‘les va a salir caro’

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha asegurado en Las mañanas de RNE que el real decreto con la prórroga de los alquileres se votará en el Congreso el ‘último día’ del plazo previsto para su convalidación. Y ha lanzado un mensaje directo a la oposición y a Junts: si las ‘tres derechas’ —Junts, PP o Vox— quieren tumbarlo, ‘que lo tumben’, pero, según ella, ‘les va a salir caro’.
Díaz también ha pedido a quienes tengan contratos que venzan este mes que insten a sus caseros a aplicar la prórroga. El real decreto, aprobado el viernes por el Consejo de Ministros, ya está en vigor y debe ser ratificado por los grupos parlamentarios en un máximo de 30 días. Si no se convalida, quedará derogado.
Un pulso dentro del Gobierno: PSOE y Sumar chocaron por la prórroga
La medida llega tras un choque interno entre PSOE y Sumar por la prórroga de los alquileres durante la negociación del paquete para responder a los efectos económicos de la guerra en Oriente Medio. La falta de consenso obligó a partir la respuesta del Ejecutivo en dos: las medidas de vivienda fueron a un decreto separado del bloque de ayudas frente a la subida del precio de la energía, que incluye la rebaja del IVA en gasolina y en las facturas de luz y gas, además del bono social eléctrico.
Análisis: presión política y costes para propietarios
El movimiento de Díaz —apurando el voto al límite del plazo— se interpreta como una táctica de presión parlamentaria: llevar la convalidación al ‘último día’ eleva el coste político de votar en contra y facilita convertir el debate en un choque de bloques. Al mismo tiempo, el Gobierno vuelve a trasladar el foco a los propietarios, llamando a los inquilinos a exigir la prórroga, en un contexto en el que el mercado del alquiler ya arrastra tensiones.
En la misma entrevista, Díaz ha minimizado el enfrentamiento con el ala socialista: ‘No fue tan grave la cosa ni mucho menos’, y ha defendido que lo relevante es que las medidas ‘están en vigor y forman parte de la vida de la gente’.



