El colapso de Vox en CyL: el rechazo a Guardiola pesa
Análisis de la crisis interna y el impacto electoral
Las elecciones en Castilla y León están resultando cruciales para Vox, un partido que se posiciona en una de sus principales áreas de influencia: el campo. Con un inicio de campaña esperanzador, donde se proyectó acercarse hasta un 25% de los votos, la realidad muestra un frenazo, estableciéndose ahora en torno al 20%, un crecimiento modesto de solo dos puntos respecto a hace cuatro años.

Un contexto complicado para Vox
Los primeros días de campaña habían elevado las esperanzas del partido de Santiago Abascal, poniendo al Partido Popular (PP) contra las cuerdas. Sin embargo, factores como el rechazo a María Guardiola en Extremadura y la crisis interna, que derivó en las expulsiones de Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo, han impactado negativamente en las expectativas de Vox.
Por su parte, el PP liderado por Alfonso Fernández Mañueco parece tener garantizada la victoria, con proyecciones que rondan el 31%. Mientras tanto, el PSOE, con el desconocido Carlos Martínez como candidato, podría sufrir una caída significativa en su apoyo, alejándose del 30% que obtuvieron en las elecciones pasadas.
A medida que se aproxima la noche electoral, las tensiones entre PP y PSOE se incrementan: la recuperación de figuras como José Luis Rodríguez Zapatero y los acercamientos a Pedro Sánchez han debilitado la ventaja que el PSOE pensaba tener. En este escenario tenso y polarizado, resulta evidente que la dependencia del PP hacia Vox podría complicar los futuros acuerdos de gobierno, acrecentando la incertidumbre política en la región.



