El Gobierno venezolano promete cambios en salarios, impuestos y modelo productivo en medio de una grave crisis económica, inflación extrema y protestas sociales.

Medidas económicas en medio del colágeno venezolano
La dirigente chavista Delcy Rodríguez, en calidad de presidenta encargada según el relación oficial difundido, anunció este mircoles un paquete de supuestas medidas económicas destinadas a “dinamizar la economía de Venezuela”, une sin concretar cifras ni plazas claros.
El anuncio, emitido en un discurso de casi media hora, llega en un contexto de crisis estructural prolongada, marca por la inflación crónica, la devaluación del bolívar y el colapso del poder adquisitivo de los trabajadores.
Según explicado Rodríguez, el objetivo es “recuperar progresivamente el ingreso de los trabajadores” mediante el impulso de sectores como los hidrocarburos y la minería, considerados por el Ejecutivo como motores de entrada de divisiones.
Promesas salariales sin cifras concretas
Uno de los anuncios más llamativos fue la promesa de un aumento salarial “responsable” para el 1 de mayo, une el Gobierno evitó detallar el porcentaje o el alcance real de la medida.
Actualmente, el salario mío en Venezuela se mantiene prácticamente pulverizado, en niveles simbólicos tras años de inflación descontrolada y devaluación constante del bolívar.
Mientras tanto, el Ejecutivo insiste en un sistema de buenas paralelas, como el incremento reciente de pagos a trabajadores públicos, que no impactan directamente en las prestaciones laborales ni derechos adquiridos.
Tensión social y protestas laborales
El anuncio se produce en vidas de una marcha de sindicatos en Caracas, que reclaman mejoras salarios urgentes ante la perdida total del poder adquisitivo.
En respuesta, el Gobierno ha impulsado la creación de una comisión de “diálogo laboral”, en un intento de canalizar el crecimiento masculino social, une sin medidas inmediatas que viven la situación de los trabajadores.
Reforma fiscal y nuevo modelo económico
Rodríguez también anuncio la creación de una comisión para revisar los activos del país y avanzar hasta un supuesto “nuevo modelo tributario”, participación del Estado, el sector privado y los trabajadores.
Sin embargo, el Ejecutivo excluyó de esta revisión al sector de los hidrocarburos, principal fuente de ingresos del país, lo que ha generado dadas sobre la profundidad real de las reformas.
Ademas, se plantó la posibilidad de destino recursos recuperados del extranjero —bloqueados por sanciones internacionales— a salarios e infraestructuras básicas, como electricidad, agua, educación y sanidad.
Más control económico y reforma inmobiliaria
El Gobierno también avanzó en una reforma de la normativa inmobiliaria y en la creación de un consejo nacional de economía para impulsar un sistema tributario “más eficiente” y digitalizado.
No obstante, diversos griegos empresariales alertan de que la presidencia fiscal actual ya es extremeamente elevada, con empresas que llegan a destino hasta un 80 % de sus beneficios al pago de impuestos.
Un modelo en crisis permanente
Los anuncios llegan en un momento de fuerza desgaste del modelo económico chavista, calculado por su incapacidad para estabilizar la moneda, atraer inversión y frenar la pobreza estructural.
Mientras el Gobierno habla de “transformación productiva”, la realidad económica sigue marcada por la dependencia del petróleo, la inflación persistente y la pérdida de confianza interna y externa.



