David Sánchez, alias David Azagra, abandona España con destino a Wakayama, Japón, justo cuando se formaliza su procesamiento por prevaricación y tráfico de influencias. La coincidencia de fechas entre la concesión del visado y el auto judicial dispara las sospechas.
Una fuga disfrazada de «cambio personal»
El hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha emprendido una aparente «huida estratégica» junto a su mujer japonesa y su hija, rumbo a más de 15000 kilómetros de distancia, en pleno proceso penal por un caso de colocación a dedo en la Diputación de Badajoz.
David Sánchez obtuvo su visado de reagrupación familiar el 28 de abril de 2025, el mismo día en que la jueza Beatriz Biedma lo procesó formalmente. Una coincidencia demasiado perfecta para no levantar sospechas.
Procesado por enchufismo socialista
La causa contra David Sánchez, que lleva más de dos años en instrucción, se centra en su designación como jefe de la Oficina de Artes Escénicas de Badajoz en 2017. Según la jueza, el puesto se creó a medida para beneficiar al hermano del entonces secretario general del PSOE.
El caso involucra a una decena de altos cargos socialistas, entre ellos el presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, pese a que este no era afín a Pedro Sánchez en aquella época.
Visado exprés en condiciones irregulares
A pesar de residir oficialmente en Elvas (Portugal), David Sánchez tramitó el visado en el consulado japonés de Madrid, y no en Lisboa como correspondería legalmente. Las autoridades accedieron «excepcionalmente» a gestionarlo en España alegando su nacionalidad y vínculos familiares.
El documento, con validez de un año, le permite instalarse en Wakayama, al sur de Osaka, junto a su esposa Kaori Matsumoto, funcionaria de la ONU. Tiene un plazo de 90 días para entrar al país, por lo que su huida se concretará antes de finalizar julio.
Sin medidas cautelares pese al procesamiento
La jueza no ha impuesto ninguna restricción de movimiento a David Sánchez. No se le retiró el pasaporte ni se le prohibió abandonar el país. Esta laxitud judicial contrasta con el rigor aplicado a otros imputados sin conexiones políticas.
Mientras tanto, la Fiscalía pidió el archivo de la causa, pero la jueza decidió mantener el procedimiento a petición de la acusación popular. Argumenta que la prevaricación administrativa afecta al interés general, por lo que puede impulsarse el juicio sin apoyo del Ministerio Público.
La Audiencia Provincial decidirá si hay juicio
El abogado de David Sánchez ha recurrido la apertura del juicio ante la Audiencia Provincial de Badajoz. Si se confirma, el caso podría llegar a juicio en 2026. En cualquier caso, Sánchez estará obligado a regresar si se fija fecha de vista oral.
¿Se trata de una simple mudanza familiar o estamos ante otra forma de impunidad para los cercanos al poder socialista?



