La formación de Abascal advierte a Feijóo que sin un pacto firme, no hay investidura para María Guardiola. El PP sigue sin definir un marco negociador y Vox sube la presión tras doblar sus escaños.
Vox recuerda al PP que su apoyo es indispensable para gobernar en Extremadura. Exigen abandonar las ambigüedades y defienden que los 11 diputados obtenidos el 21-D obligan a Feijóo a elegir: pacto firme o bloqueo.

Mensaje directo a Génova: sin Vox no hay gobierno
Desde la sede nacional de Vox en Madrid han sido claros: “¿Quién necesita nuestros votos?”. La pregunta, con carga retórica, va dirigida directamente a Alberto Núñez Feijóo, quien insiste en que María Guardiola tiene “un mandato claro” para gobernar Extremadura… pese a no tener mayoría.
Vox ha doblado su representación, pasando de 5 a 11 diputados, y exige que el PP deje de jugar al despiste. “Nosotros haremos valer cada uno de los votos que nos han confiado los extremeños”, advierten desde Bambú.
Feijóo abre la puerta, pero no se moja
Feijóo, que ha suavizado su discurso hacia Vox tras el 21-D, reconoce ahora que Vox es el tercer partido en Extremadura y que ha “consolidado su posición”. Asegura que no hará un cordón sanitario contra la formación de Abascal y se muestra dispuesto a dialogar, pero sin definir condiciones ni calendario.
Tampoco contempla una repetición electoral, lo que para Vox es una contradicción, ya que fue el PP el que provocó el adelanto con su estrategia fallida.
“Se lo podrían haber evitado. Ahora nosotros haremos valer nuestros votos”, advierten fuentes de Vox.
María Guardiola, en pausa hasta enero
La presidenta en funciones y candidata del PP, María Guardiola, contactó telefónicamente con el líder regional de Vox, Óscar Fernández, al día siguiente de las elecciones. Pero según confirman desde Vox, no ha habido avances reales:
“Fue una conversación rápida, de apenas 4 minutos. Cordial, pero sin contenido.”
En Vox insisten en que no existe ningún marco negociador formal y que las condiciones del anterior presupuesto (las 200 medidas) no equivalen a un pacto de gobierno.
“Aquello era para aprobar unos presupuestos. Esto es otra cosa”, remarcan.
Vox no se pone límites: todo está sobre la mesa
La formación verde afirma estar “abierta a todo”, pero advierte que no aceptarán un acuerdo si el PP no rompe con su perfil socialdemócrata:
“Si quieren un pacto, deberán alejarse del PSOE y abandonar políticas LGTBI, de género y de inmigración masiva.”
Entre los puntos que podrían ponerse sobre la mesa estarían:
- Presidencia de la Asamblea de Extremadura.
- Derogación de la Ley LGTBI autonómica.
- Reforma de políticas de subvención ideológica.
Reflexión final
Vox no está dispuesto a regalar sus votos a un PP ambiguo. Mientras Feijóo duda entre tender la mano o mirar al PSOE, Abascal tiene claro que su partido es la llave para desbloquear Extremadura.
¿Habrá pacto sincero o volverá el PP a las medias tintas que tanto daño le han hecho en sus feudos históricos?



