
Receta de repostería tradicional, fácil y elegante
La tarta clásica de manzana caramelizada es un postre tradicional, sencillo y fiable que combina manzanas Golden, mantequilla y azúcar para lograr un relleno aromático y equilibrado. Es fácil de preparar, no requiere técnicas complejas y funciona igual de bien para una comida familiar que para una ocasión especial. La clave está en caramelizar ligeramente las manzanas antes del horneado para potenciar su sabor y asegurar una textura jugosa.
Hay postres que no necesitan reinventarse. La tarta de manzana pertenece a esa categoría atemporal que atraviesa generaciones porque funciona: ingredientes sencillos, aromas reconocibles y un resultado que siempre reconforta. Esta versión apuesta por el método clásico, respetando el equilibrio entre dulzor, fruta y masa.
Ficha técnica
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocción: 35 minutos
- Tiempo total: 50 minutos
- Porciones: 8
- Dificultad: Fácil
Ingredientes
Para la base
- 1 lámina de masa quebrada
Para el relleno
- 4 manzanas Golden
- 50 g de mantequilla
- 80 g de azúcar
- 1 cucharadita de canela
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
La manzana Golden es ideal por su equilibrio entre dulzor y acidez y su buena textura tras el horneado.
Elaboración paso a paso
- Precalienta el horno a 180 °C, calor arriba y abajo.
- Pela las manzanas, retira el corazón y córtalas en láminas finas.
- En una sartén amplia, funde la mantequilla con el azúcar a fuego medio hasta que empiece a caramelizar ligeramente.
- Añade las manzanas, la canela y la vainilla; cocina unos 5 minutos, removiendo con cuidado.
- Forra un molde con la masa quebrada y pincha la base con un tenedor.
- Rellena con las manzanas caramelizadas, distribuyéndolas de forma uniforme.
- Hornea durante 35 minutos, hasta que la superficie esté dorada.
- Deja templar antes de desmoldar para que el relleno asiente.
Consejos y sugerencias
Trucos del obrador
- Para un acabado más brillante, pinta la superficie caliente con mermelada de albaricoque diluida con unas gotas de agua.
- Si prefieres un toque crujiente, añade nueces o almendras laminadas al relleno.
Errores comunes
- Caramelo demasiado oscuro: amargaría el conjunto. Debe ser dorado, no marrón.
- Exceso de relleno: puede humedecer la base; es mejor una capa equilibrada.
Acompañamiento recomendado
- Sirve la tarta tibia con helado de vainilla o un poco de nata semimontada para contrastar temperaturas y texturas.
Orientación práctica
Un molde desmontable con buen cierre y una masa quebrada de calidad facilitan un resultado limpio y profesional. Son pequeños detalles que simplifican la repostería casera y mejoran el acabado final.
Esta tarta de manzana caramelizada no busca sorprender, sino cumplir lo que promete: sabor clásico, aroma cálido y una textura que invita a repetir. Precisamente por eso sigue siendo un valor seguro en cualquier cocina.



