
Movilizaciones coordinadas con Europa denuncian alquileres disparados, fin de la moratoria antidesahucios y el impacto del turismo en el acceso a la vivienda.
Movilizaciones por la vivienda se multiplican en toda España
España se ha sumado a la protesta global por la vivienda con manifestaciones y acciones coordinadas en distintas ciudades, coincidiendo con los Housing Action Days, una convocatoria internacional que denuncia el encarecimiento del alquiler y los desahucios.
Las movilizaciones llegan tras una primera gran protesta hace un año, cuando unas 100 000 personas salieron a las calles de Madrid para exigir medidas contra la escalada del precio de la vivienda. Ahora, los organizadores buscan repetir la presión social ante lo que consideran políticas insuficientes.
Los colectivos critican el nuevo decreto de vivienda del Gobierno y denuncian la caída de la moratoria antidesahucios, una medida que, según las plataformas, dejaba cierto margen a familias vulnerables.
Córdoba y Málaga: desahucios y protestas contra fondos inmobiliarios
En Córdoba, asociaciones como Stop Desahucios han organizado marchas contra lo que califican como “fondos buitre”, a los que acusan de impulsar desalojos sin alternativa habitacional.
La protesta coincide con el desahucio de varias familias en Manilva (Málaga), donde decenas de personas quedaron sin vivienda. Según los colectivos, los afectados han tenido que dormir en instalaciones municipales tras el lanzamiento judicial.
En Málaga capital, más de mil personas ya se manifestaron semanas atrás para apoyar a vecinos que afrontan un desalojo masivo en un bloque residencial.
Nuevas protestas en Madrid, Mallorca y València
Las movilizaciones continuarán durante la semana:
- Madrid: protestas contra el acoso inmobiliario
- Mallorca: concentración por el encarecimiento del alquiler
- València (Russafa): cadena humana contra pisos turísticos
- Segovia, Barcelona y Donostia: acciones coordinadas
- Toledo: nuevas plataformas de inquilinos
En Mallorca, los colectivos denuncian alquileres que rozan los 2 000 euros y habitaciones que superan los 700 euros, señalando el impacto del turismo y la falta de vivienda disponible.
Críticas al Gobierno y presión política
Los organizadores consideran insuficientes las medidas del Ejecutivo y llaman a intensificar las protestas. Algunos colectivos acusan al Gobierno de favorecer el rentismo y no frenar la especulación inmobiliaria.
También buscan presionar a los socios parlamentarios, especialmente ante futuras votaciones sobre vivienda. El objetivo, según los convocantes, es forzar cambios legislativos más duros.
Protestas coordinadas en toda Europa
Las movilizaciones forman parte de una acción internacional con protestas en:
- Portugal, con marchas en 16 ciudades
- Francia, con actos contra el fin de la tregua antidesahucios
- Alemania, con acciones diarias en Berlín
- Irlanda, Grecia o Ucrania, entre otros
Los organizadores vinculan la crisis de vivienda con:
- Inflación
- Turistificación
- Falta de vivienda pública
- Conflictos internacionales y gasto militar
Un conflicto social en crecimiento
Las protestas reflejan un malestar creciente por el acceso a la vivienda, con alquileres al alza y aumento de los desahucios. Sin embargo, el debate también evidencia la falta de consenso político sobre cómo abordar el problema.
Mientras los colectivos exigen más regulación y vivienda pública, otros sectores alertan de que intervenir el mercado podría reducir la oferta y empeorar la situación.
La movilización social vuelve a colocar la vivienda en el centro del debate político. La incógnita es si estas protestas forzarán cambios reales o se quedarán en una nueva presión sin efectos inmediatos.



