Olise firma un triplete estelar (3-1) y desata el debate en Francia mientras Mbappé sigue sin récord histórico

La selección francesa cerró su preparación para el Mundial con una victoria contundente por 3-1 ante Irlanda del Norte en Lille, pero el gran protagonista no fue ni el sistema de Didier Deschamps ni la estrella mediática Kylian Mbappé. El foco absoluto recayó en Michael Olise, extremo del Bayern de Múnich, que firmó un triplete demoledor y encendió todas las alarmas sobre su nuevo estatus en la élite mundial.
Olise, el nuevo fenómeno que desborda el relato oficial
En el estadio Pierre-Mauroy, Francia intentó recomponerse de su reciente tropiezo ante Costa de Marfil (1-2), pero lo que emergió fue algo mucho más inquietante para el “orden establecido” del fútbol francés: un jugador que reclama galones sin pedir permiso.
Michael Olise abrió el marcador en el minuto 43 tras una jugada rápida entre Désiré Doué y Ousmane Dembélé, demostrando una lectura del área impropia de un extremo tradicional.
Ya en la segunda parte, en el minuto 49, aprovechó un rechace dentro del área para firmar el 2-0, dejando claro que su capacidad goleadora no es casualidad, sino tendencia.
El golpe definitivo llegó en el minuto 75: control en la frontal, conducción horizontal y un zurriagazo al palo largo imposible para el portero norirlandés. Un gol que simboliza su evolución hacia un perfil de atacante total.
Mbappé, protagonista secundario y frustración en aumento
Mientras Olise brillaba, Kylian Mbappé volvió a quedarse a medias. El delantero del Real Madrid vio cómo un gol suyo era anulado por fuera de juego previo de Doué, y continúa sin alcanzar el histórico récord de Olivier Giroud (57 goles) con la selección francesa.
La situación empieza a generar debate en Francia: ¿está Mbappé perdiendo influencia en una selección cada vez más coral y menos dependiente de su figura?
El debate incómodo: ¿Olise vale 150 millones?
El crecimiento de Olise ya no es solo deportivo. En los despachos empieza a sonar con fuerza una cifra: 150 millones de euros, una posible valoración que algunos vinculan incluso a movimientos futuros del mercado de élite europeo.
Su irrupción alimenta una narrativa incómoda para el fútbol europeo tradicional: jugadores menos mediáticos, pero más determinantes, empiezan a cuestionar el monopolio de las grandes estrellas.
Francia gana, pero el mensaje es claro
Más allá del marcador, Francia deja una sensación clara: el equipo gana, pero el liderazgo ya no es exclusivo. Con Dembélé, Doué y Olise creciendo a gran velocidad, el sistema de Deschamps parece transitar hacia una nueva era menos jerárquica y más imprevisible.
Irlanda del Norte recortó distancias con el tanto de Kelly en el 64, pero el partido ya estaba sentenciado.
Cambio de ciclo silencioso en Les Bleus
Francia se marcha al Mundial con victoria, pero también con una pregunta incómoda sobre la mesa:
¿estamos viendo el nacimiento de una nueva jerarquía donde Mbappé ya no es intocable?



