El exsecretario de Organización del PSOE reconoce que el exministro Pepe Blanco propuso nombres para puestos vinculados al amaño de contratos. La UCO ya investiga decenas de adjudicaciones millonarias bajo sospecha.
La trama de corrupción socialista continúa destapando niveles cada vez más altos de complicidad institucional. Ahora ha sido el propio Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE y actualmente en prisión, quien ha confirmado ante el juez que Pepe Blanco, exministro de Fomento y hombre de confianza de Zapatero, participó activamente en la colocación de cargos clave en los ministerios implicados en la adjudicación de obras públicas.
Cerdán, que formaba parte del núcleo duro de Pedro Sánchez, admitió durante su declaración judicial que, al llegar al Gobierno, se “montan los equipos” y que el Ejecutivo forma parte del proceso para “buscar perfiles técnicos y políticos”. Una frase que, lejos de aclarar, refuerza las sospechas de una red organizada de nombramientos a dedo con intereses políticos y económicos.
Cargos a dedo para beneficiar a la red del PSOE
El detalle más revelador fue cuando Cerdán reconoció que Pepe Blanco «pasaba nombres», tanto a él como a José Luis Ábalos, y que luego estos nombres eran trasladados a los ministerios para su validación final. Es decir, la elección no era técnica ni objetiva, sino claramente teledirigida desde el aparato socialista.
“Una cosa es la labor del Ministro, pero si la gente a su alrededor no es afín al PSOE, se dificulta la labor de la Administración”, declaró Cerdán, dejando entrever que los cargos se ponían para “agilizar” proyectos políticos concretos.
¿Cuántas tramas hay detrás de la red de obras públicas?
La Unidad Central Operativa (UCO) sospecha que no hay una sola trama, sino varias redes paralelas dentro del PSOE. Las pruebas recabadas hasta ahora muestran un patrón: en las adjudicaciones se inflan valoraciones técnicas a empresas seleccionadas, mientras otras —incluidas grandes constructoras— recibían puntuaciones ridículamente bajas.
En total, ya se investigan más de 68 millones de euros en ampliaciones irregulares de contratos de Adif, bajo la sospecha de mordidas y sobornos. Algunas empresas llegaron a describir la situación como una lucha entre “ganaderías” de cargos y empresas apadrinadas.
Koldo, Blanco, Ábalos y Cerdán: el círculo de la corrupción
En las escuchas, Koldo García Izaguirre, mano derecha de Ábalos, se quejaba del peso que tenía Pepe Blanco en la colocación de empresas. A su vez, Cerdán también reprochaba a Ábalos y Koldo la intromisión de Blanco. Es decir, todos sabían lo que ocurría y participaban de la red de intereses.
Y no sólo eso. Según denuncias ya judicializadas, en al menos un caso, una empresa patrocinada por Cerdán fue apartada de una adjudicación y él recibió 15 000 euros como “compensación”. Así de repartido estaba el pastel.
La duda es, ¿El PSOE utilizó las instituciones como agencia de colocación corrupta?
Este nuevo testimonio confirma lo que ya se sospechaba: el Gobierno de Pedro Sánchez usó los ministerios como herramienta para colocar a peones de partido, con el único fin de amañar licitaciones y adjudicaciones públicas. Una práctica digna de una república bananera.
¿Hasta cuándo seguirá Pedro Sánchez sin asumir responsabilidades? ¿Cuántos millones más habrá que descubrir antes de que se active una comisión parlamentaria o dimita algún alto cargo?



