
Livakovic rompe cesión y abandona Girona sin jugar ni un minuto
Portero croata se va por la puerta trasera tras negarse a jugar
El portero Dominik Livakovic, de 31 años, pone fin a su cesión en el Girona y se marcha sin disputar un solo minuto. Llegado este verano procedente del Fenerbahce, su paso por el club catalán sólo ha dejado polémica y una actuación gris. Hace meses que dejó de entrenar con el equipo y finalmente decidió cumplir su deseo de regresar a su país, al Dinamo Zagreb.
Conflicto y abandono prematuro
Desde el inicio, Livakovic desapareció de la disputa por la portería tras la firme apuesta de Míchel Sánchez por Gazzaniga. El croata se frustró, se negó a jugar y alegó dolencias para excusar su ausencia. Míchel ha calificado la situación como insostenible y confirmó que Livakovic le confesó no querer formar parte del equipo ni jugar. Una actitud insólita que ha tensionado la plantilla y el club.
Consecuencias y limpieza interna
Ahora, el Girona respira aliviado ante la partida del portero y libera el dorsal número 1, que ya puede lucir Ter Stegen. El club prescinde de un jugador conflictivo sin aportación deportiva y refuerza su plantilla con tres guardametas que seguirán hasta final de temporada. Este episodio plantea preguntas sobre la gestión deportiva y la profesionalidad en la élite.



