Los huevos revueltos cremosos de Gordon Ramsay son una forma refinada y precisa de preparar huevos revueltos, famosa por su textura ultrasuave y su acabado casi untuoso. Están pensados para quienes buscan elevar un desayuno cotidiano con una técnica sencilla pero bien ejecutada. Funcionan porque se cocinan a fuego bajo, con movimiento constante y control del calor, incorporando mantequilla en el momento justo. Son ideales para desayunos especiales, brunchs caseros o cuando se quiere un plato simple con resultado de restaurante.
Pocas recetas demuestran tan bien que la diferencia está en el método. Estos huevos no dependen de ingredientes caros, sino de atención, ritmo y respeto por el producto.
Esta técnica se popularizó cuando Gordon Ramsay mostró su forma de preparar huevos revueltos en programas de televisión y redes sociales. El vídeo se volvió viral y convirtió esta elaboración en una de las más imitadas del mundo, redefiniendo lo que muchos entendían por “huevos revueltos”.

Ficha técnica
- Tiempo de preparación: 3 minutos
- Tiempo de cocción: 5 minutos
- Tiempo total: 8 minutos
- Porciones: 1
- Nivel de dificultad: Fácil
Ingredientes
- 2–3 huevos frescos
Mejor si son camperos; la calidad se nota. - 20 g de mantequilla fría
Aporta cremosidad y ayuda a controlar la temperatura. - Sal y pimienta negra recién molida
Siempre al final.
Opcional tradicional: cebollino picado o una cucharada de crème fraîche para terminar.
Elaboración paso a paso
- Casca los huevos directamente en un cazo frío.
- Añade la mantequilla en trozos.
- Coloca el cazo a fuego bajo.
- Remueve constantemente con espátula o cuchara, sin parar.
- Retira el cazo del fuego unos segundos y vuelve a ponerlo, alternando, para controlar la cocción.
- Cuando estén cremosos y brillantes, retira definitivamente del fuego.
- Sala y pimienta solo al final.
- Sirve inmediatamente.
Consejos del chef
- El movimiento constante es clave: evita que el huevo se cuaje en exceso.
- El brillo indica el punto perfecto; si se seca, ya es tarde.
Errores comunes y cómo evitarlos
- Fuego alto: convierte los huevos en una tortilla rota.
- Salar al inicio: endurece la textura.
Cómo servirlos
- Sobre pan tostado caliente.
- Como base de un desayuno elegante con salmón ahumado o aguacate.
Orientación a monetización inteligente
La diferencia suele estar en un cazo de fondo grueso, que distribuye mejor el calor, y en una espátula de silicona, que permite remover sin raspar ni romper la textura.
También influye la mantequilla: una de buena calidad aporta sabor y control térmico. Estos básicos bien elegidos suelen formar parte de las recomendaciones editoriales de Zerocensura.
Esta receta demuestra que la cocina no siempre va de añadir, sino de saber cuándo parar. Un gesto tan simple como retirar el cazo a tiempo marca la diferencia entre unos huevos normales y unos memorables.



