
Golpe a la memoria: el futuro de la búsqueda de desaparecidos en Chile
La preocupación por un posible giro a la derecha
En Chile, se contabilizan 1 469 desaparecidos durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990); la cifra podría aumentar debido a familias que no denunciaron estos casos. Durante el mandato de Gabriel Boric, la búsqueda de estos desaparecidos ha sido prioritizada, con 306 restos entregados a sus familias y diversas políticas de memoria.
Desafíos en un clima político incierto
Paulina Zamorano Valenzuela, actual jefa del Programa de Derechos Humanos, advierte que una victoria de la derecha en las elecciones podría poner en riesgo estas iniciativas. «Cualquier cambio significativo hacia la derecha podría socavar las políticas de derechos humanos en el país», explica Zamorano, reflejando la preocupación que existe respecto a cómo el nuevo rumbo político podría afectar la justicia y la memoria histórica.
El Plan Nacional de Búsqueda de Verdad y Justicia
Este plan, implementado a través de un proceso participativo con las familias, busca esclarecer las circunstancias de desapariciones y muertes. Incluye a varios ministerios y se centra en la colaboración interinstitucional. En este contexto, merece atención el rol del Servicio Médico Legal, que es el encargado de las exhumaciones y la identificación de las víctimas, aunque su eficiencia ha sido cuestionada.
Un futuro incierto ante la posible falta de consenso
A pesar de que los mecanismos judiciales son independientes, el futuro de las políticas de memoria en Chile se tambalea ante un posible retorno de una agenda derechista. «Los procesos judiciales seguirán, pero todo el esfuerzo institucional para visibilizar estas desapariciones podría detenerse», considera Zamorano. La vigencia de la Ley de Amnistía y su impacto en futuras investigaciones también se presentan como un tema candente.



