El shock energético vuelve: luz a 119,42 €/MWh y Brent por encima de 100 $

La guerra en Irán ya se traduce en un golpe directo al bolsillo. Este lunes, la luz en el mercado mayorista ha superado los 100 euros/MWh y ha marcado un precio medio de 119,42 euros/MWh, mientras los carburantes siguen encareciéndose: el litro de diésel acumula +28 céntimos desde que comenzó el conflicto y la gasolina, +15 céntimos.
La causa inmediata es el cierre del estrecho de Ormuz, un enclave clave para el transporte de petróleo y gas. El resultado: el barril de Brent, referencia en Europa, ya supera los 100 dólares por primera vez desde 2022, cuando la invasión rusa de Ucrania tensionó los mercados energéticos.
La luz roza los 202 €/MWh en hora punta y mañana sube más
Según el Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE), el pico del día llegará entre las 20:00 y las 21:00, cuando el precio alcanzará los 202 euros/MWh. Y este martes, el mercado mayorista se encarecerá aún más: 136,86 euros/MWh, el nivel más alto desde el 17 de febrero de 2025.
Para medir la magnitud del salto, basta un dato: el 28 de febrero, cuando se inició el ataque sobre Irán por parte de EE. UU. e Israel, la media estaba en 14,5 euros/MWh. En pocas semanas, el mercado pasa de precios de derribo a una nueva pantalla de pánico energético.
Carburantes: el diésel supera 1,70 €/l y la gasolina 1,63 €/l
En las gasolineras, el golpe es especialmente visible en el diésel. En apenas nueve días de guerra, el litro de gasoil ya se sitúa por encima de 1,70 euros de media. La gasolina, por su parte, escala hasta 1,63 euros de media, según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
En algunas estaciones, los precios se van acercando a los 2 euros justo con la Semana Santa a la vuelta de la esquina, un escenario que anticipa más presión sobre familias, autónomos y pymes.
ANÁLISIS CRÍTICO: la factura de siempre la paga el ciudadano
Esta crisis vuelve a exponer una realidad incómoda: cuando estalla un conflicto internacional en un punto crítico como Ormuz, Europa —y España— lo sienten de inmediato en luz, transporte y cesta de la compra. Y mientras el ciudadano asume la subida, la política energética queda atrapada entre discursos grandilocuentes y una dependencia estructural que no se corrige con propaganda.
El sector del transporte ya pide auxilio. La patronal FROET calcula en 600 euros el incremento por repostaje en cada camión tras la subida del petróleo y reclama al Gobierno una línea de ayudas similar a la habilitada con la invasión de Ucrania. Solo en la Región de Murcia hablan de 16 000 camiones y 3 500 empresas afectadas.



