
Una cita trascendental para la monarquía española
El próximo 20 de marzo, el Rey de España, Don Felipe VI, y Doña Letizia viajarán al Vaticano para ser recibidos en audiencia por el papa León XIV. Esta visita no es solo un gesto protocolario; se anticipa como un adelanto del viaje apostólico que el Santo Padre realizará del 6 al 12 de junio a nuestro país, donde visitará Madrid, Barcelona y Canarias.
¿Por qué es importante esta reunión?
Será la segunda ocasión en que los Reyes se encuentren con León XIV desde su primera reunión tras la misa de inicio de su pontificado en mayo de 2025. Durante aquel encuentro, el Rey expresó su deseo de que el Santo Padre «visite pronto España». Además, el Rey tomará posesión de su cargo como protocanónigo honorario de Santa María la Mayor de Roma, un título que históricamente ha pertenecido a los reyes de España desde 1647, consolidando un vínculo con la Iglesia que data de siglos atrás.
Un privilegio con connotaciones profundas
En esta ocasión, Doña Letizia podrá lucir el «privilegio de blanco», una prerrogativa que solo se concede a las reinas de las monarquías católicas en presencia del Papa. Si bien esta será su tercera vez que lo emplea, es significativo que la Reina no usó mantilla en su primera vez, lo cual generó controversia. La segunda ocasión fue durante la misa de inicio del papado de León XIV, donde optó por una mantilla sin peineta, lo que reafirma la importancia de la tradición en la monarquía.
Reflexiones finales
Ante un contexto de creciente secularización en Europa, este tipo de visitas pone de relieve la importancia de las tradiciones y los vínculos entre la monarquía y la Iglesia, temas que indudablemente despertarán ácidas reflexiones en la sociedad española.



