El director del FBI, Kash Patel, visitó China la semana pasada para mantener conversaciones con funcionarios del gobierno chino sobre la crisis del fentanilo y la cooperación en materia de aplicación de la ley, según confirmaron fuentes cercanas al viaje. La visita se produce poco después de la cumbre entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping, en la que ambos líderes destacaron un “consenso” para abordar conjuntamente el tráfico de esta sustancia.
Una de las fuentes señaló que Patel llegó a Pekín el viernes y permaneció en la capital china aproximadamente un día, manteniendo reuniones con representantes del Ministerio de Seguridad Pública el sábado.
Aunque la visita no fue anunciada oficialmente por ninguna de las partes, Reuters confirmó el viaje de forma exclusiva. El Ministerio de Relaciones Exteriores de China declaró desconocer el encuentro, y tanto la embajada de Estados Unidos en Pekín como el Ministerio de Seguridad Pública no emitieron comentarios.

Compromisos tras la cumbre Xi-Trump
El viaje se produce días después de que el presidente Trump redujera a la mitad, del 20% al 10%, los aranceles sobre productos chinos que habían sido impuestos como medida de presión por el flujo de fentanilo hacia Estados Unidos.
Trump anunció la medida tras alcanzar un acuerdo con Xi Jinping en el que el líder chino se comprometió a “trabajar muy duro para detener el flujo” del opioide sintético, que actualmente es la principal causa de muertes por sobredosis en Estados Unidos.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, explicó que el nuevo consenso bilateral incluirá la creación de un grupo de trabajo conjunto para definir los mecanismos de cooperación y control. No obstante, no está claro si Patel abordó este tema durante su estancia en Pekín.
Nuevas regulaciones químicas y suspensión de restricciones
El mismo lunes, el Ministerio de Comercio de China anunció que el país ajustará su catálogo de precursores químicos vinculados a la producción de drogas, exigiendo licencias especiales para exportar ciertos productos a Estados Unidos, Canadá y México.
Asimismo, como parte de los acuerdos alcanzados durante las conversaciones de alto nivel, China suspendió temporalmente las restricciones a la exportación de tierras raras, materiales estratégicos esenciales para la industria tecnológica global.
Por su parte, el gobierno chino defendió su historial en la lucha contra el fentanilo, asegurando que ha tomado “amplias medidas” para regular los precursores químicos y acusó a Washington de haber utilizado el tema como herramienta de presión política.
Cooperación estratégica y tensiones persistentes
El viaje de Kash Patel simboliza un nuevo esfuerzo de coordinación entre Pekín y Washington, en un contexto de redefinición de las relaciones bilaterales bajo la administración Trump. Aunque el diálogo se centra en la lucha contra el narcotráfico, también refleja el intento de ambos países por mantener abiertos los canales de comunicación en temas de seguridad y comercio.
El acuerdo entre Xi y Trump no solo abarca el control del fentanilo, sino también la reanudación de las compras de soja estadounidense por parte de China, lo que representa un paso hacia la distensión económica tras años de tensiones comerciales.



