
El juicio por corrupción contra Ábalos irrumpe en el peor momento para Sánchez, amenazando su imagen internacional y la campaña andaluza del PSOE.
El calendario judicial golpea de lleno a Moncloa
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, enfrenta una nueva tormenta política justo cuando intentaba relanzar su liderazgo: el juicio contra el exministro José Luis Ábalos por la trama de las mascarillas amenaza con desbaratar la estrategia de recomposición del PSOE.
El proceso judicial, que se prolongará durante 13 jornadas y cerca de 100 declaraciones, vuelve a situar al socialismo en el foco por presunta corrupción en plena pandemia, en un momento crítico para el Ejecutivo.
La coincidencia temporal no es menor: apenas días después del arranque del juicio, Sánchez pretende proyectarse como líder internacional desde Barcelona, con un discurso centrado en el “no a la guerra” y en contraponerse a figuras como Donald Trump. Sin embargo, la realidad judicial amenaza con eclipsar ese relato.
Ábalos, el fantasma que persigue al PSOE
El llamado “caso Koldo”, con Ábalos y su exasesor Koldo García en el banquillo, vuelve a abrir una herida interna en el PSOE que nunca terminó de cerrarse.
El juicio comienza con declaraciones especialmente comprometedoras:
- El hijo del exministro
- Su expareja, quien admitió haber cobrado de empresas públicas sin trabajar
- El entorno directo de Koldo García
Estos testimonios podrían revelar detalles incómodos sobre una presunta red de favores, enchufismo y comisiones, que salpica directamente a la etapa de gobierno socialista.
Mientras tanto, desde Moncloa se insiste en el mensaje de contención: “quien la haga, que la pague”. Una frase que, lejos de disipar dudas, refleja la fragilidad del momento político.
El escaparate internacional, en riesgo
El acto previsto en Barcelona los días 17 y 18 de abril iba a ser el gran golpe de efecto de Sánchez: un evento diseñado para reforzar su perfil internacional y reagrupar a la izquierda europea.
Sin embargo, la simultaneidad con el juicio introduce un factor difícil de controlar:
- Cobertura mediática negativa constante
- Posibles nuevas revelaciones judiciales
- Impacto directo en la credibilidad del Gobierno en el exterior
El riesgo es evidente: mientras Sánchez busca liderar el debate internacional, en España su partido vuelve a estar asociado a escándalos de corrupción.
Andalucía, otro frente abierto
El problema no se limita al plano nacional o internacional. El calendario judicial llega en vísperas de la campaña andaluza, donde María Jesús Montero aspira a reforzar el peso del PSOE.
Pero el contexto no es favorable:
- El caso Ábalos puede erosionar la movilización del electorado
- El caso SEPI y el rescate de empresas como Plus Ultra vuelven al debate público
- La oposición encuentra un terreno fértil para desgastar al Gobierno
La experiencia reciente ya ha demostrado que cada avance judicial en el caso Koldo ha supuesto un golpe directo a la agenda política socialista.
Estrategia del “y tú más”: un arma de doble filo
Desde el entorno del Gobierno se intenta contrarrestar el impacto recordando casos que afectan al Partido Popular, como el caso Kitchen, donde declarará Mariano Rajoy.
Sin embargo, esta táctica vuelve a situar el debate en el terreno del “y tú más”, una estrategia que:
- No resuelve el desgaste propio
- Refuerza la percepción de crisis estructural en la política española
- Impide al Ejecutivo marcar su propia agenda
Un mes decisivo para Sánchez
Abril se presenta como un mes clave para el futuro político de Sánchez. El avance del juicio puede:
- Reabrir divisiones internas en el PSOE
- Debilitar su liderazgo dentro y fuera de España
- Condicionar tanto su estrategia internacional como sus expectativas electorales
La gran incógnita es si el presidente podrá contener el impacto de un caso que simboliza lo peor de la política en tiempos de crisis.
Porque la pregunta ya no es solo judicial, sino política:
¿Puede Sánchez liderar Europa mientras su partido vuelve a estar bajo sospecha por corrupción?



