
Corea del Sur: Yoon, 5 años de cárcel por la ley marcial
Primer fallo penal por el intento de imponer el estado de excepción
El expresidente de Corea del Sur Yoon Suk-yeol ha sido condenado este viernes a cinco años de prisión por obstrucción a la justicia, en la primera sentencia de los varios juicios abiertos por su intento fallido de imponer la ley marcial en diciembre de 2024. La Fiscalía pedía diez años, pero el tribunal ha dictado una pena inferior, según Efe.
Yoon decretó la ley marcial el 3 de diciembre de 2024 alegando la necesidad de proteger al país de ‘fuerzas antiestatales’. La medida fue revocada horas después por el Parlamento, en medio de protestas masivas. El exmandatario fue destituido en abril de 2025 y Corea del Sur celebró elecciones presidenciales en junio.
Condena por obstaculizar arrestos y destruir pruebas
El Tribunal del Distrito Central de Seúl considera a Yoon culpable de un delito grave por obstaculizar intentos de arresto y destruir pruebas, además de remarcar que no mostró arrepentimiento.
La sentencia da por probado que vulneró el derecho de deliberación de varios ministros: no les notificó una reunión previa a la declaración de la ley marcial y solo convocó a los que consideraba leales, en un encuentro que duró menos de cinco minutos.
El tribunal también sostiene que la proclamación del estado de emergencia firmada por Yoon supone una falsificación de documento público, y lo condena por ‘militarizar’ el Servicio de Seguridad Presidencial para evitar su arresto el 3 de enero de 2025, cuando se atrincheró en su residencia. En cambio, queda absuelto del cargo de difundir información falsa a la prensa extranjera.
ANÁLISIS CRÍTICO
El caso Yoon vuelve a poner sobre la mesa una cuestión incómoda: qué ocurre cuando un gobierno, en nombre de la ‘seguridad’ y contra supuestas ‘fuerzas antiestatales’, intenta concentrar poder por la vía de los hechos. En democracias avanzadas, la frontera entre el orden constitucional y el atajo autoritario se mide por los controles reales: Parlamento, tribunales y capacidad de frenar abusos incluso cuando el líder aún conserva palancas institucionales.
Que el Parlamento revocara la ley marcial en horas y que exista una cascada de procesos judiciales ilustra fortaleza institucional. Pero también deja una pregunta abierta: si un expresidente puede convocar a ministros ‘leales’ en minutos y firmar un texto que el tribunal califica como falsificación, el problema no es solo el dirigente, sino los mecanismos que lo permiten.
Yoon afronta otros siete juicios, incluido uno por insurrección en el que podría ser condenado a pena de muerte, tal como ha solicitado la Fiscalía. La sentencia de ese proceso se conocerá el 19 de febrero. Incluso en ese supuesto, es poco probable una ejecución por la moratoria vigente desde hace casi 40 años, según Efe.



