jueves, abril 30, 2026
InicioInternacionalNo a la guerra: Sánchez reabre la pelea Aznar-Zapatero

No a la guerra: Sánchez reabre la pelea Aznar-Zapatero

No a la guerra: Sánchez reabre la pelea Aznar-Zapatero

De Irak 2003 a Irán 2026: el eslogan vuelve y España se divide

El lema ‘No a la guerra’, símbolo de las masivas protestas contra Irak en marzo de 2003, ha regresado al primer plano político en 2026 tras la comparecencia de Pedro Sánchez por el ataque unilateral de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posición contraria del Gobierno. Con el eslogan han vuelto también los viejos protagonistas del choque: José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, reeditando el eterno pulso PP-PSOE en política internacional.

De Azores e Irak al ‘no a la guerra’ de 2026

En marzo de 2003, España vivía una tensión política y social máxima. El PP de Aznar gobernaba con mayoría absoluta y el PSOE de Zapatero lideraba la oposición. Aquel mes, Aznar escenificó en la Cumbre de las Azores su alineamiento con George W. Bush y Tony Blair, oficializando el apoyo de España a la invasión de Irak. En paralelo, el país vivió una de las mayores movilizaciones ciudadanas de su historia bajo un lema que marcó época: ‘No a la guerra’.

Más allá del contexto social de entonces —con el euro aún reciente, la gente calculando en pesetas y la gasolina 95 rondando los 0,82 euros por litro—, el debate de fondo fue político: el PSOE convirtió el rechazo a la guerra en bandera contra el Ejecutivo del PP, y el PP defendió sus alianzas y su enfoque de seguridad.

Aznar carga contra el eslogan: ‘No es momento para gritos’

Esta semana, el expresidente Aznar ha reaccionado en un acto en Albacete con una crítica directa al marco de Sánchez: ‘No es momento para eslóganes y gritos. Las alianzas están por delante de cualquier eslogan o grito’. En su argumentación, insistió en que Defensa exige dirigentes responsables, no clamores, y comparó el ‘no a la guerra’ con fórmulas vacías como ‘no a la enfermedad’ o ‘no al terror’.

El mensaje de fondo del aznarismo es claro: para el PP, el debate no va de pancartas sino de decisiones de Estado, intereses nacionales y compromisos exteriores. Y ahí es donde el lema ‘No a la guerra’ vuelve a operar, según esta lectura, como atajo emocional para tapar el contenido real de la política exterior.

Zapatero respalda a Sánchez y vuelve a Irak como arma política

En el extremo opuesto, Zapatero ha apoyado con firmeza el ‘no a la guerra’ de Sánchez y ha defendido que el Gobierno mantiene una posición de respeto a la legalidad internacional, citando Ucrania, Gaza e Irán como ejemplos. También ha recordado que al llegar a La Moncloa en 2004 ordenó retirar las tropas españolas enviadas a Irak.

El expresidente socialista ha vuelto a cargar contra el PP por su historial en conflictos bélicos, calificando sus posiciones de ‘muy equivocadas’ y preguntando: ‘¿En qué mejoró la seguridad de los españoles apoyando la guerra de Irak?’. Es, de nuevo, el guion clásico: el PSOE se presenta como dique moral y el PP como partido de seguidismo exterior.

Análisis: el eslogan como trinchera y el Estado como rehén

Lo que se repite en 2026 no es solo un lema. Se repite una forma de usar la política internacional como ariete interno. El Gobierno vuelve a colocar el ‘No a la guerra’ como etiqueta total, útil para polarizar y para empujar a la opinión pública hacia una lectura binaria: o estás con el Gobierno o estás con la guerra.

Pero la crítica de Aznar apunta a otra realidad: en seguridad y alianzas no basta con consignas. Y ahí está el choque de fondo, que España arrastra desde 2003: entre quienes priorizan la legitimidad y el relato, y quienes ponen por delante la arquitectura de alianzas. Mientras tanto, Estados Unidos vuelve a abrir un conflicto en Oriente Medio 23 años después de Irak, y en España, como entonces, el debate amenaza con convertirse en una batalla de propaganda.

Dos décadas más tarde, la gasolina supera ampliamente el 1,50 euros por litro y el país ha cambiado. Pero la pelea PP-PSOE en política internacional sigue anclada en un déjà vu: Irak como arma arrojadiza, Azores como pecado original y el ‘No a la guerra’ como comodín que regresa cada vez que conviene.

NOTICIAS RELACIONADAS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -spot_imgspot_img

MÁS POPULAR