
La pizza margarita es la pizza italiana por excelencia: base crujiente, tomate natural, mozzarella fundida y albahaca fresca. Una receta sencilla que demuestra que, con pocos ingredientes de calidad, se consigue un resultado espectacular.
La pizza margarita representa la esencia de la cocina italiana: respeto por el producto y equilibrio absoluto. Sus colores —rojo, blanco y verde— evocan la bandera de Italia y su sabor nunca pasa de moda. Ideal para comidas informales, cenas caseras o fines de semana especiales.
Ficha técnica de Pizza Margarita Casera
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 12 minutos
Tiempo total: 27 minutos
Porciones: 2
Nivel de dificultad: Media
Tipo de cocina: Italiana tradicional
Ingredientes
1 base de pizza (casera o refrigerada)
150 g de tomate triturado natural
200 g de mozzarella fresca
Hojas de albahaca fresca
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
Sal al gusto
Elaboración paso a paso
- Precalentar el horno a 220 °C con calor arriba y abajo.
- Colocar la base de pizza sobre una bandeja con papel de hornear.
- Extender el tomate triturado de forma uniforme, dejando un pequeño borde.
- Añadir una pizca de sal y un hilo de aceite de oliva.
- Repartir la mozzarella escurrida y troceada por toda la superficie.
- Hornear durante 10–12 minutos hasta que la base esté dorada y el queso fundido.
- Sacar del horno y añadir las hojas de albahaca fresca justo antes de servir.
Consejos del chef
- Escurre bien la mozzarella para evitar que la pizza quede aguada.
- Añade la albahaca al final para que conserve su aroma fresco.
Errores comunes
- Demasiado tomate: reblandece la base.
- Horno poco caliente: la pizza queda seca y pálida.
💡 Orientación a monetización inteligente
Una piedra para pizza o una bandeja perforada mejora notablemente la textura de la base, logrando un acabado más profesional.
Variación rápida
Añadir unas láminas finas de tomate fresco tras el horneado aporta jugosidad extra sin alterar la receta original.
La pizza margarita es la prueba de que lo simple puede ser extraordinario. Una receta universal, atemporal y siempre acertada que nunca falla en la mesa.



