El presidente chino, Xi Jinping, recibirá al presidente surcoreano, Lee Jae Myung, en una visita de Estado que comenzará este domingo. El encuentro busca profundizar los lazos bilaterales en un momento de tensiones regionales, especialmente con Japón por la cuestión de Taiwán.

La segunda reunión entre Xi y Lee en pocos meses subraya el interés de Pekín por reforzar su relación con Seúl antes de que Lee visite Japón. La visita abordará acuerdos económicos y cooperación en distintos sectores, mientras Corea del Sur intenta equilibrar su alianza con Estados Unidos y las presiones derivadas de Corea del Norte.
Visita de Estado en un contexto complejo en Asia Oriental
El presidente de China, Xi Jinping, recibirá al presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, en una visita de Estado que comenzará este domingo, confirmó este viernes la agencia Reuters. El viaje representa un claro intento de Pekín por fortalecer las relaciones con Seúl, justo antes de que el líder surcoreano se traslade a Japón para una visita oficial.
Este encuentro será la segunda reunión entre Xi y Lee en apenas dos meses, algo inusual que refleja, según analistas, el interés estratégico de China en reforzar vínculos con Corea del Sur en un contexto de creciente competencia regional.
Relaciones con Japón y la cuestión de Taiwán
Las relaciones entre China y Japón han sufrido tensiones en los últimos meses, especialmente después de que el primer ministro japonés, Sanae Takaichi, sugiriera en noviembre la posibilidad de que Tokio emprendiera acciones militares si Pekín atacara Taiwán.
En ese clima, la invitación de Xi a Lee busca profundizar la cooperación bilateral antes de la visita programada de Lee a Japón, un movimiento que puede interpretarse como una jugada diplomática de Pekín para influir en la agenda regional.
Agenda de la visita y expectativas
El principal asesor de seguridad de Corea del Sur, Wi Sung-lac, señaló que la cumbre entre Lee y Xi podría abrir “un nuevo capítulo” en las relaciones bilaterales. Las partes estarían preparando más de 10 acuerdos en áreas como economía, negocios y clima, aunque aún no se trabaja en una declaración conjunta.
La administración de Lee ha expresado su intención de restaurar las relaciones con Pekín, reconociendo que China es actualmente el principal socio comercial de Corea del Sur. Este enfoque contrasta con la política del gobierno anterior, liderado por Yoon Suk Yeol, que se alineó más estrechamente con Estados Unidos y Japón, generando momentos de tensión con China por cuestiones como Taiwán.
Equilibrio entre alianzas y desafíos estratégicos
Pese a las señales de acercamiento, China y Corea del Sur enfrentan importantes desafíos geopolíticos. Corea del Sur mantiene una alianza sólida con Estados Unidos, que tiene desplegados alrededor de 28.500 soldados en su territorio como disuasión ante la amenaza de Corea del Norte.
El ex viceministro de Defensa surcoreano y analista del Instituto Sejong, Shin Beom-chul, ha indicado que es probable que Xi y Lee también aborden temas complejos como la modernización de la alianza entre Corea del Sur y Estados Unidos.
Además, Corea del Norte, respaldado por China en varios niveles económicos y estratégicos, sigue representando una amenaza impredecible debido a su programa nuclear y sus continuas provocaciones.
Un equilibrio delicado
La visita de Lee a China se produce en un momento en que Seúl busca mantener un equilibrio delicado entre su cooperación con Washington, su relación con Tokio y su interdependencia económica con Pekín. A su vez, Corea del Sur intenta evitar verse atrapada en las tensiones entre las potencias regionales sin comprometer su soberanía ni sus alianzas clave.
En diciembre pasado, Lee afirmó que no tomaría partido en la disputa diplomática entre China y Japón, un posicionamiento que podría ser objeto de diálogo durante sus conversaciones con Xi en Pekín.
Conclusión
La visita de Estado de Lee Jae Myung a China representa un paso significativo en la diplomacia regional de Asia Oriental. En un contexto de tensiones con Japón, la alianza con Estados Unidos y la amenaza constante de Corea del Norte, los líderes de China y Corea del Sur intentarán proyectar estabilidad, explorar oportunidades de cooperación y trazar una hoja de ruta que refleje los equilibrios estratégicos del entorno.



