El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a sacudir el tablero internacional al asegurar que su secretario de Estado, Marco Rubio, está “hablando con Cuba ahora mismo” para lograr un acuerdo con el régimen de La Habana. En pleno deterioro económico y social de la isla, Trump afirmó que la situación constituye “una amenaza humanitaria”, aunque evitó confirmar si baraja una intervención militar como la ejecutada meses antes en Venezuela.

Trump anuncia negociaciones entre Marco Rubio y Cuba para un “acuerdo” y tilda al país de “nación fallida”. Asegura que una operación militar “no sería dura”, pero dice no considerarla necesaria.
Trump admite contactos directos con La Habana: “Rubio está hablando con Cuba ahora mismo”
En declaraciones a periodistas a bordo del Air Force One, Trump aseguró:
“Estamos hablando con Cuba ahora mismo. Marco Rubio está hablando con Cuba ahora mismo, y deberían llegar a un acuerdo. La situación es realmente una amenaza humanitaria”.
El presidente insistió en su línea habitual: responsabilizó al régimen cubano de la crisis que atraviesa el país y describió a Cuba como “una nación fallida” que ni siquiera dispone de combustible para operar aviones, los cuales —según dijo— “se están acumulando en las pistas”.
Trump añadió que millones de cubano-estadounidenses “se alegrarán cuando puedan volver” a una isla liberada de la situación actual.
“Estoy muy interesado en la gente que fue tratada muy mal por Castro”
Mostrando un tono marcadamente personal, Trump subrayó:
“Estoy muy interesado en la gente que está aquí, que fue tratada muy mal por el régimen de Castro. Los han tratado horriblemente”.
La afirmación, dirigida claramente al electorado cubano en Florida —clave en su coalición política—, refuerza la narrativa de la Casa Blanca: apoyo al pueblo cubano, presión al régimen y mano dura con quienes sostienen económicamente a La Habana.
Sigue la asfixia económica: sanciones y bloqueo energético
Trump también defendió la política de sanciones energéticas:
“Que no haya petróleo, no haya dinero, no haya nada fluyendo hacia Cuba”.
Washington mantiene penalizaciones a países que suministren petróleo a la isla, lo que ha agravado la crisis energética y el colapso de sectores clave. Para Trump, esta presión forma parte de la estrategia para obligar al régimen a negociar.
¿Operación militar en Cuba? Trump dice que “no sería muy dura”, pero la descarta
Preguntado por si contempla una operación como la que llevó a la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, Trump evitó dar una respuesta directa:
- No quiso confirmar planes militares.
- Opinó que “no sería una operación muy dura” en caso de realizarse.
- Y añadió que “no cree que eso sea necesario” por el momento.
Una forma de mantener la presión estratégica sin cerrar la puerta a futuros movimientos.
Conclusión: mensajes calculados en plena crisis del régimen cubano
Las declaraciones de Trump combinan:
- Presión diplomática (Rubio negociando con Cuba),
- Asfixia económica,
- Y ambigüedad militar, una herramienta clásica de su política exterior.
El anuncio de contactos directos puede marcar un punto de inflexión: si el régimen de Miguel Díaz-Canel está dispuesto a negociar o si, por el contrario, Trump endurecerá aún más su postura depende ahora de la evolución de un país al borde del colapso energético y social.



