
Trump mueve ficha y Albares se borra: España espera a la UE
El Gobierno evita la cita con la ‘Junta de Paz’ y se escuda en Bruselas
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha confirmado en una entrevista en La hora de La 1 que España no estará en la presentación que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hará este jueves de su llamada Junta de Paz. Albares asegura que ha hablado con socios europeos para fijar una ‘postura común’ dentro de la Unión Europea, mientras deja en manos de Pedro Sánchez cualquier decisión futura sobre si España se sumará o no al proyecto.
Según Albares, el Ejecutivo busca una posición europea que se apoye en los principios de la Carta de la ONU, el derecho internacional y el objetivo de una ‘paz justa y duradera’ en Gaza. Pero, ante la pregunta directa, el ministro evitó concretar y repitió que será Sánchez quien ‘haga el anuncio’ cuando toque.
Groenlandia: Albares minimiza el anuncio de Trump y marca líneas rojas
Sobre Groenlandia, Albares ha reaccionado al anuncio de Trump de que existe un ‘marco para un futuro acuerdo’ tras hablar en Davos (Suiza) con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. El ministro dice que, tras consultar con colegas de otros países de la OTAN, ‘no hay todavía detalles’ y que por ahora solo existe el anuncio público del líder estadounidense.
España, sostiene Albares, mantiene una posición pública: si hay nuevas necesidades o amenazas de seguridad en el Ártico, es un asunto de seguridad euroatlántica y los aliados están dispuestos a hablar. Pero remarca como ‘innegociable’ el principio de igualdad soberana y la integridad territorial de los Estados. También insistió en que los groenlandeses han dejado claro que quieren seguir en Dinamarca y, por extensión, en la UE, y reiteró la solidaridad de España con Copenhague.
Rutte, en declaraciones a AFP, afirmó que ‘aún queda mucho trabajo por hacer’ para alcanzar un acuerdo, aunque calificó la reunión como ‘muy positiva’. Albares evitó especular y defendió que lo deseable es que sea la OTAN la que refuerce la seguridad en el Ártico, sin que EE.UU. tenga que reclamar soberanía sobre Groenlandia. Además, restó relevancia a la bilateral Trump-Rutte: dijo que es normal que un aliado se reúna con el secretario general sin informar a todos.
Análisis: la ‘postura común’ como coartada política
El mensaje de Exteriores deja un patrón claro: ante un movimiento de Trump con impacto geopolítico, el Gobierno español opta por no estar y por ganar tiempo bajo el paraguas de una hipotética ‘postura común’ europea. Albares presenta el marco de la ONU y el derecho internacional como brújula, pero evita responder a lo esencial: si España quiere influir en los foros donde se discuten acuerdos o si prefiere quedar a rebufo de Bruselas.
La tensión de fondo es evidente: la Junta de Paz de Trump es vista por algunos como un mecanismo que podría desplazar a la ONU. Y ahí el Gobierno se mueve con cautela extrema, consciente del coste político interno y del choque inevitable con la agenda estadounidense. Mientras tanto, el Ejecutivo traslada el foco a la UE y a la retórica de ‘consenso’, una fórmula que en la práctica suele traducirse en parálisis o en decisiones diluidas.



