
Supermercados piden eliminar el ticket impreso: ¿control o ahorro?
La patronal quiere que el papel sea solo ‘a demanda’ del cliente
La patronal de supermercados Asedas pide cambiar la normativa para evitar la impresión sistemática del ticket y que el recibo se emita de forma electrónica, imprimiéndose en papel solo si el consumidor lo solicita. El debate enfrenta el argumento ‘verde’ y de costes con el derecho del cliente a una prueba sencilla e inmediata de compra, especialmente para mayores y consumidores vulnerables.
En un supermercado de Madrid, una cajera ofrece el ticket y se repite un patrón: los más jóvenes, según recoge RTVE, usan la app y a menudo dejan el papel abandonado en caja; los mayores, como Adolfo (75 años) o Adelina, prefieren el recibo de ‘toda la vida’ para comprobar cargos y guardarlo unos días. Otros clientes, como Jesús, optan por el ticket digital por comodidad para revisiones o devoluciones, aunque advierten del cansancio por el correo comercial posterior.
30% de tickets a la basura y 10 millones de euros en juego
Según Asedas, cientos de millones de tickets acaban en la basura porque muchos clientes los abandonan en caja o los tiran en el propio establecimiento. En concreto, la patronal cifra en 30% los comprobantes que se desechan. Aseguran que esto supone 4,5 toneladas de papel desperdiciado y un coste de 10 millones de euros. Como comparación, afirman que, puestos en fila, esos tickets darían 28 vueltas al globo.
Con esos datos, la patronal reclama un cambio legal para ‘modernizar’ el comercio de alimentación y acercar España a países como Francia, Países Bajos, Suiza o Reino Unido, que —según Asedas— ya han avanzado en limitar la impresión automática en favor de la reducción de recursos.
El choque legal: papel, consentimiento y factura electrónica
En España, el giro no es menor: la Ley de Defensa del Consumidor (artículo 63) establece que se entregará justificante de la operación y reconoce el derecho a recibir la factura en papel. Además, indica que la factura electrónica exige el consentimiento expreso del consumidor. A esto se suma el artículo 1 del Reglamento de Facturación, que obliga a expedir, entregar y conservar justificantes.
OCU alerta: sostenibilidad sí, pero sin empujar al cliente a ‘pasar por la app’
La OCU comparte la necesidad de reducir residuos, pero rechaza el enfoque de que sea el comprador quien tenga que pedir el ticket. Su portavoz, Enrique García, defiende que el establecimiento esté obligado a ofrecerlo y que el cliente decida aceptarlo o no. Ese matiz, subrayan, evita que se recorte el derecho a la información y protege a quienes no tienen capacitación digital suficiente.
La crítica principal apunta a la letra pequeña del ‘todo digital’: para muchos, la alternativa exige descargar una app, dar datos personales y entrar en un circuito de fidelización. OCU sostiene que la sostenibilidad no puede convertirse en coartada para empujar al consumidor a un modelo donde, para tener un comprobante, primero deba identificarse y dejar rastro. El ticket, recuerdan, no es un capricho: sirve como garantía y como soporte para reclamaciones.
ANÁLISIS CRÍTICO: el papel se va, pero la pregunta es quién gana poder
La discusión no es ‘papel sí o no’. Es quién controla la prueba de compra y bajo qué condiciones. Si el recibo depende de pedirlo, de tener móvil o de aceptar sistemas digitales, el coste real puede trasladarse del supermercado al cliente: tiempo, datos personales y dependencia tecnológica. Y cuando se introduce el incentivo comercial, el ‘ticket digital’ deja de ser un simple recibo y pasa a ser una puerta de entrada a perfiles, campañas y fidelización.
La solución intermedia planteada por OCU —ofrecer siempre y que el cliente elija— mantiene derechos sin negar el ahorro de papel. Pero lo que está en juego en el cambio legal es si España camina hacia una digitalización ‘voluntaria’ o hacia una digitalización ‘por defecto’, donde el ciudadano se adapta a la empresa. Y ahí, el debate ya no es medioambiental: es de libertad del consumidor y de equilibrio entre comodidad, derechos y datos.



