
Clásico provenzal de la cocina francesa
La ratatouille es un plato tradicional del sur de Francia elaborado exclusivamente con verduras frescas cocinadas lentamente en aceite de oliva. Su sabor se basa en la calidad del producto, el equilibrio de la cocción y las hierbas aromáticas mediterráneas. Es una receta sencilla en ingredientes pero exigente en técnica: cada verdura debe mantener su identidad sin perder armonía. Funciona tanto como plato principal vegetal como guarnición elegante y mejora notablemente tras reposar, lo que la convierte en una preparación ideal para cocinar con antelación.
La ratatouille representa la esencia de la cocina provenzal: respeto por la huerta, cocciones pausadas y sabores limpios. No necesita artificios ni atajos. Cuando se prepara correctamente, demuestra que la cocina vegetal puede ser profunda, reconfortante y sofisticada al mismo tiempo.
Ficha técnica
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocción: 30 minutos
- Tiempo total: 45 minutos
- Porciones: 4
- Nivel de dificultad: Media
Ingredientes
- 1 berenjena
- 1 calabacín
- 1 pimiento (rojo o verde)
- 1 cebolla
- 2 tomates maduros
- Aceite de oliva virgen extra
- Tomillo fresco o seco
- Sal al gusto
La calidad del aceite y el punto de maduración de las verduras marcan el resultado final.
Elaboración paso a paso
- Lava todas las verduras y córtalas en rodajas o dados de tamaño similar.
- Calienta un fondo generoso de aceite de oliva en una cazuela amplia.
- Sofríe la cebolla a fuego medio hasta que esté transparente y ligeramente dulce.
- Añade el pimiento y cocina unos minutos hasta que empiece a ablandarse.
- Incorpora la berenjena y el calabacín, removiendo con cuidado.
- Agrega los tomates troceados, el tomillo y una pizca de sal.
- Cocina a fuego medio-bajo durante 30 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que las verduras estén tiernas y bien integradas.
- Ajusta de sal y deja reposar unos minutos antes de servir.
Consejos del chef
- Cocinar a fuego medio-bajo evita que las verduras se frían y permite que se confiten lentamente.
- Un reposo de varias horas —o de un día para otro— intensifica el sabor.
Errores comunes y cómo evitarlos
- Fuego alto: quema las verduras y rompe la textura.
- Exceso de agua: no tapes la cazuela; la ratatouille debe reducir, no hervir.
¿Plato principal o guarnición?
Ambas opciones son válidas. Sola, es un plato vegetal completo; como acompañamiento, combina especialmente bien con carnes blancas, pescado o huevos.
Orientación
Una cazuela de fondo grueso distribuye mejor el calor y evita que las verduras se peguen o se cocinen de forma desigual. También es clave un buen cuchillo para cortes limpios y regulares. Son utensilios básicos que influyen directamente en el resultado y suelen formar parte de las recomendaciones editoriales de Zerocensura.
Variante tradicional alternativa
En algunas zonas de Provenza, las verduras se saltean por separado y se unen al final. El resultado es más definido en texturas, aunque requiere algo más de tiempo y atención.
La ratatouille no busca sorprender con técnica ni con ingredientes raros. Su valor está en hacer bien lo esencial. Cuando se cocina con paciencia y buen producto, demuestra por qué los grandes clásicos no pasan de moda.



