El líder popular, Alberto Núñez Feijóo, llama a concentrarse este domingo en el Templo de Debod para exigir elecciones generales de inmediato, tras considerar que el Gobierno de Pedro Sánchez está irreparablemente tocado por la corrupción.

Una manifestación contra la corrupción y por la renovación política
El PP ha anunciado una concentración para este domingo en plena capital con un objetivo claro: exigir la convocatoria anticipada de elecciones generales. El motivo, según la formación, es “la corrupción que rodea al Gobierno” tras la reciente encarcelación del exministro José Luis Ábalos.
Con esta movilización, el partido busca canalizar el malestar de sus simpatizantes y de ciudadanos “hartos” de la situación política, exigiendo un relevo institucional que permita restaurar la confianza democrática.
¿Por qué ahora? La causa Ábalos y la presión sobre el Ejecutivo
La detención de Ábalos, que ha supuesto un hito controvertido en la historia reciente del país, ha servido de detonante. Para el PP, representa una prueba más de que el Gobierno no puede continuar al mando tras múltiples escándalos.
Feijóo y su dirección defienden que solo unas elecciones ofrecerían una salida democrática y legítima. “Es el pueblo el que debe decidir”, defienden desde la cúpula popular, que busca aprovechar el clima de indignación social para canalizarlo hacia un cambio de Gobierno.
¿Qué consecuencias podría tener la protesta?
- Aumento de la presión política sobre el Ejecutivo.
- Posible relanzamiento de la agenda electoral del PP, con vistas a sacudirse la crisis de confianza.
- Un test de movilización social para medir el descontento ciudadano.
Para muchos analistas, la convocatoria también supone una jugada estratégica del PP para consolidarse como alternativa de gobierno antes de que se consolide una percepción de estabilidad.
Conclusión: un pulso abierto por la legitimidad política
Con la protesta convocada, el PP lanza un mensaje claro: considera que el Gobierno ha perdido toda legitimidad tras los escándalos y exige que sean los ciudadanos quienes decidan de nuevo.
El futuro inmediato pasa por las urnas, o por un Ejecutivo sin respaldo moral ni político.



