
El VAR cuestiona pero el árbitro no señala la falta de Samu Costa
En la jornada 28 de LaLiga, el Mallorca y el Espanyol protagonizaron una controversia arbitral en Son Moix. En el minuto 65, el VAR alertó al árbitro De Burgos Bengoetxea para revisar un gol de Pablo Torre tras una posible falta clara de Samu Costa. Tras varios minutos y múltiples repeticiones, el árbitro mantuvo la decisión de conceder el gol, alegando que no veía «el punto de impacto» con claridad.
El Espanyol exige responsabilidades ante una injusticia evidente
El director de relaciones institucionales del Espanyol, Xavi Andreu, expresó su indignación tras el encuentro: «Sentimos impotencia ante arbitrajes recurrentemente desfavorables que perjudican directamente nuestros puntos en LaLiga». Añadió que el club enviará una carta a la Federación Española y al Comité Técnico de Árbitros (CTA) para exigir explicaciones y mejorar la calidad de las decisiones arbitrales, que según él, afectan la credibilidad del campeonato.
Implicaciones y contexto político-deportivo
Este episodio no es aislado. La habitual falta de rigor en las decisiones arbitrales pone en entredicho LaLiga y refleja un déficit de control en el VAR que beneficia a ciertos equipos. Más allá del deporte, esto genera un debate sobre la transparencia y profesionalidad en organismos que dependen en gran medida de políticas internas y presiones mediáticas. La derecha española debe apoyar a clubes que defienden la justicia deportiva frente a arbitrajes que, sistemáticamente, parecen condenar a equipos como el Espanyol a resultados injustos.



