
OTAN y UE: Merz marca distancia con Trump
Berlín pide cooperación con EE. UU., pero sin vasallaje
El canciller alemán Friedrich Merz defendió este jueves que la OTAN sigue siendo la mejor garantía de libertad, paz y seguridad, y aseguró que Europa seguirá tendiendo la mano a Estados Unidos para cooperar, pero como socios y aliados, no subordinados. El mensaje llega tras semanas de fricción política con la Casa Blanca de Donald Trump y en pleno debate sobre si la UE es capaz de actuar como potencia por sí misma.
Qué dijo Merz y dónde lo dijo
En una declaración de Gobierno en la Cámara Baja alemana, Merz pidió no perder de vista el valor de una alianza que, dijo, lleva más de siete décadas construyendo confianza a ambos lados del Atlántico. Aun así, reclamó reforzar la OTAN desde Europa y dentro de Europa, abriendo la puerta a nuevas alianzas para reducir dependencias.
El trasfondo: aranceles, Groenlandia y el choque con Washington
El canciller sostuvo que la UE ha demostrado en las últimas semanas que puede plantar cara cuando se la presiona, en alusión a la unidad europea frente a los planes anexionistas sobre Groenlandia y a las amenazas arancelarias asociadas a Trump. Merz avisó de que quien pretenda hacer política contra Europa mediante aranceles debe saber que el bloque está dispuesto a defenderse si fuera necesario, y llamó a aprovechar una nueva autoconfianza europea.
Una Europa más dura: defensa, tecnología y economía
Merz defendió que Europa solo podrá influir si aprende el lenguaje de la política de poder y se convierte en una potencia europea. Eso implica, según él, asumir la propia seguridad, reducir dependencias generadas de forma ‘demasiado imprudente’ en el pasado, reforzar la soberanía —en especial la tecnológica— e invertir masivamente en la capacidad europea de defensa. También reiteró que Europa debe seguir apoyando a Ucrania en su lucha.
Comercio y competitividad: Mercosur e India como mensaje
En clave económica, Merz insistió en que la UE debe volver a ser competitiva, porque la brecha de crecimiento frente a Estados Unidos y China se ha ampliado durante más de una década. En ese contexto, citó como oportunidades el acuerdo comercial UE-Mercosur —que, afirmó, debe entrar en vigor ya— y el pacto recién cerrado con India. También lamentó que la palabra unidad se use demasiado sin aplicarse.
Análisis crítico: ‘aliados, no subordinados’… ¿y quién manda en Bruselas?
La frase de Merz suena firme, pero deja una pregunta incómoda para la política europea: ¿puede la UE reclamar igualdad estratégica con Washington mientras sigue atada a debates internos, burocracia y dependencia industrial y energética? El canciller coloca el foco en defensa, soberanía tecnológica y competitividad, tres puntos que Europa lleva años prometiendo sin resultados comparables a sus rivales. Y en ese vacío crece la tensión con EE. UU.: cuando Bruselas se presenta como bloque moral frente al ‘imperialismo y la autocracia’, Washington responde con intereses, aranceles y presión geopolítica.



