Eva María, una mujer alicantina de 35 años, se recupera lentamente en el Hospital Doctor Balmis de Alicante tras vivir una semana de horror en un narcopiso del barrio Juan XXIII. Allí fue golpeada, violada y quemada con un soplete, según su propio testimonio.
La Policía Nacional la rescató el pasado viernes al borde del colapso, con 41 grados de fiebre y graves heridas por todo el cuerpo. Según fuentes policiales, la mujer fue localizada gracias a la llamada de otra joven que, al descubrirla malherida, alertó a las autoridades.
“Me iban a tirar en un descampado”

Desde la cama del hospital, Eva María relató los hechos en una entrevista televisiva:
“Ya no podían hacerme nada más. Habían llamado a un coche para sacarme por la ventana de atrás y tirarme en un descampado. Ahí me habrían encontrado si no llega a aparecer la chica que avisó a la Policía”.
La víctima explicó que una conocida la llevó al lugar, asegurándole que allí “unos amigos querían conocerla”. Tras aceptar fumar un porro, comenzó a sentirse mareada y perdió el control.
“Cuando salí del baño, uno de ellos me dio un puñetazo que me destrozó el ojo. Luego me ataron con bridas, me quemaron y me violaron durante una semana”, declaró.
Durante el cautiverio, los agresores le cortaron el cabello con un cuchillo, se lo introdujeron en la boca y le taparon la boca con cinta americana para impedirle gritar.
“Quería morirme desde el principio”, confesó, visiblemente afectada.
Los detenidos la amenazaron con matar a su madre y a su hijo si intentaba escapar.
Investigación abierta
Las fuerzas de seguridad han detenido a varios sospechosos, presuntamente de origen argelino, vinculados con el tráfico de drogas y otras agresiones en la zona. La Policía Nacional continúa investigando los hechos y ha confirmado que el inmueble funcionaba como narcopiso.
La madre de la víctima, Mariana, ha responsabilizado directamente a la mujer que llevó a su hija al lugar.
“Esa conocida la entregó a esos hombres. Ahora está escondida, pero se dedicaba a captar a otras mujeres”, denunció.
Recuperación y trauma
Eva María deberá someterse a cirugías reconstructivas por las quemaduras que sufrió en el pecho y el abdomen. Los médicos aseguran que su recuperación física será larga, mientras que la psicológica requerirá un proceso aún más delicado.
La sociedad alicantina se ha mostrado consternada ante la brutalidad del caso, que ha reabierto el debate sobre la violencia extrema y la vulnerabilidad de las mujeres en entornos de marginación y consumo de drogas.



