
Marco de la Peña, presidente ‘ausente’ de Adif en el ojo del huracán
Los escándalos se agravan bajo su mandato
Luis Pedro Marco de la Peña, presidente de Adif desde septiembre de 2024, enfrenta fuertes críticas tras accidentes mortales en Adamuz y Gelida. Con un salario superior a 170 000 euros anuales, su llegada estuvo marcada por la sombra de la corrupción heredada de la gestión de José Luis Ábalos, donde su antecesor, Ángel Contreras, fue destituido tras menos de un año en el cargo.
Inacción y falta de transparencia
La inacción de De la Peña, quien ha evitado dar explicaciones a los medios y ha dejado que el ministro Óscar Puente asuma toda la responsabilidad, ha desatado el ire del PP y Vox, quienes han exigido su comparecencia en el Congreso y han presentado querellas por homicidio imprudente. Su historia personal, marcada por conexiones políticas con el PSE y años en el sector público vasco, nos lleva a cuestionar su capacidad para liderar en momentos de crisis.
La sombra de los sobrecostes
Con un trasfondo profesional cuestionado tras el sobrecoste del Metro de San Sebastián, que alcanzó el 160% del presupuesto inicial, muchos temen que De la Peña repita la misma opacidad con los recientes incidentes ferroviarios. Sus conexiones con figuras como Iñaki Arriola y su carrera ligada al PSE despiertan suspicacias sobre sus competencias.
La crisis que enfrenta Adif no solo es un reto personal para un presidente que se ha mantenido alejado de la opinión pública, sino también una prueba de fuego para un sistema que necesita respuestas claras y efectivas.



