El fútbol valenciano busca ser sede de un evento mundial histórico

Salvador Gomar, presidente de la Federación de Fútbol de la Comunitat Valenciana desde 2018, analiza la situación actual y los retos que afronta el fútbol valenciano en su tercera y última legislatura. Con Elche, Levante, Villarreal y Valencia asegurando presencia en Primera División, y la posible inclusión del Castellón, la región muestra su fortaleza deportiva.
Perspectiva crítica y política
A pesar de la recuperación aparente, no podemos obviar las dificultades económicas y estructurales que siguen siendo un lastre, evidentemente evidenciado en el descenso sorpresivo del Levante femenino, un histórico que debería ser un pilar del deporte nacional. La reutilización eficiente de recursos públicos para la mejora de infraestructuras, como los campos afectados por la DANA, se mercadea entre administraciones sin soluciones concretas, reflejando la habitual desgobernanza que expone al deporte valenciano a riesgos evitables.
Respecto a la candidatura para ser sede del Mundial 2030, la espera hasta octubre o noviembre para la visita de la FIFA evidencia la lentitud burocrática española. Lo que debería ser una firme apuesta nacional se convierte en una incertidumbre más, frente a otros países que apuestan con determinación y celeridad por su imagen internacional. Este retraso y falta de definición cuestionan la manera en que España, y específicamente Valencia, maneja oportunidades globales estratégicas.
Finalmente, la selección española para el Mundial, con solo dos valencianos convocados –Ferran Torres y Alex Grimaldo– refleja la baja influencia del fútbol valenciano en la elite nacional, un síntoma de falta de liderazgo y planificación en el sector. Aun así, Gomar mantiene una apuesta optimista, aunque el análisis realista demanda mayor compromiso y reformas profundas para recuperar la gloria deportiva.



