
Infusiones para fortalecer tu sistema inmune ante el frío
La salud en invierno: una prioridad
El sistema inmunitario, formado por células y tejidos especializados, es nuestra primera línea de defensa contra bacterias y virus. Durante el invierno, su eficacia puede verse comprometida por el frío y la falta de luz solar, lo que hace reforzarlo una necesidad inminente.
Riesgos ocultos de la temporada fría
El aumento de catarros y gripes es una realidad en esta época, y no podemos ignorar cómo el clima frío favorece la supervivencia de los virus. La combinación de rutinas sedentarias y comidas más pesadas contribuyen a una sensación de cansancio y baja energía. Así, las infusiones se convierten en aliados esenciales, proporcionando no solo hidratación sino también compuestos que refuerzan nuestras defensas.
Plantas que fortalecen el organismo
Entre las plantas más destacadas están la equinácea, famosa por su apoyo inmunológico; el jengibre, que alivia molestias de garganta; y el tomillo, conocido por sus propiedades antisépticas. Otras como el saúco, cúrcuma y rooibos también ofrecen beneficios relevantes para mantener el bienestar.
Mezclas personalizadas según necesidades
Las combinaciones son clave: una infusión preventiva puede incluir equinácea, saúco y un toque de limón, mientras que para la congestión, la mezcla de tomillo con jengibre y miel proporciona alivio. Preparaciones con cúrcuma y jengibre son perfectas para el calor interno, y el chai especiado aporta energía.
Preparación que marca la diferencia
El modo de preparar las infusiones afecta notablemente a sus beneficios. Usar agua hirviendo puede destruir compuestos esenciales. Se recomienda verter agua caliente y dejar reposar entre siete y diez minutos, cubriendo para conservar los nutrientes. Limón y miel deben añadirse al final para preservar sus propiedades.
Conclusión: Cuida de ti mismo este invierno
Las infusiones son un excelente complemento a una rutina de bienestar, pero no sustituyen al descanso o a una alimentación equilibrada. En estos meses fríos, una taza caliente no solo reconforta, sino que también resitúa a nuestro organismo en la lucha contra las adversidades invernales.



