El Consejo de Ministros aprobó este martes la revalorización de las pensiones para 2026, una medida que afectará a millones de pensionistas, incluidos los trabajadores autónomos jubilados o que perciban otro tipo de prestación. La revisión de las pensiones responde en gran medida a la evolución de la inflación y a la necesidad de mantener el poder adquisitivo de los perceptores.
La subida, que ahora deberá convalidarse en el Parlamento junto con la prórroga de las cuotas y otras medidas sociales, contempla incrementos diferenciados según el tipo de pensión:
- 2,8% para pensiones contributivas (como jubilación, viudedad o incapacidad permanente).
- Hasta 11,4% para pensiones no contributivas y algunas situaciones de pensiones mínimas.
Fuentes expertas citadas por este diario señalan que existe consenso político suficiente para que la medida supere el trámite parlamentario sin mayores dificultades.
Pensiones contributivas: actualización en función del IPC
Las pensiones contributivas —aquellas vinculadas a años de cotización a la Seguridad Social— subirán un 2,8% en 2026, en línea con la inflación media del año anterior. Esta subida beneficiará a los autónomos que hayan cotizado lo suficiente para acceder a prestaciones como:
- Jubilación
- Viudedad
- Incapacidad permanente
- Orfandad
Según cálculos de la Seguridad Social, esta revalorización supondrá, de media, unos 380 euros más al año para los pensionistas autónomos, lo que equivale a aproximadamente 30 euros más al mes, aunque la cantidad final dependerá de la pensión específica de cada persona.
Por ejemplo, con una pensión media actual de unos 1.010 euros mensuales, el incremento por la subida del 2,8% podría situar la prestación alrededor de 1.040 euros al mes.
Pensiones no contributivas: un alza del 11,4%
Las pensiones no contributivas, que se destinan a personas que no han cotizado lo suficiente o no lo han hecho, pero presentan una necesidad económica, subirán un 11,4% en 2026. Este incremento también se aplicará al Ingreso Mínimo Vital (IMV).
Estas prestaciones son una red de protección clave para muchos hogares, especialmente entre antiguos autónomos que no alcanzaron los requisitos necesarios para una pensión contributiva o cuyos ingresos han sido irregulares.
En términos prácticos, esta subida puede traducirse en cientos de euros más al año para beneficiarios de pensiones no contributivas. Por ejemplo, una pensión mensual de unos 564 euros en 2025 podría pasar a alrededor de 628 euros en 2026.
Pensiones mínimas: revalorización de entre el 7% y el 11,4%
Las pensiones mínimas —pensiones contributivas que, aunque legales, se encuentran en el tramo más bajo de la escala— también experimentarán un aumento notable.
En general, estas pensiones crecerán alrededor de un 7%, pero ciertos colectivos verán incrementos más altos, hasta un 11,4%, según el tipo de prestación y las cargas familiares. Entre ellos:
- Autónomos con cónyuge a cargo
- Pensionistas de viudedad con cargas familiares
Por ejemplo, un autónomo con una pensión mínima de jubilación de unos 874 euros al mes (en 14 pagas) podría ver su ingreso subir hasta aproximadamente 935 euros al mes en 2026. En términos anuales, esto podría significar casi 980 euros adicionales.
Para autónomos con pensiones mínimas con cónyuge a cargo, el aumento anual podría rondar 1.750 euros o más, mejorando sustancialmente el ingreso disponible de estas familias.
Impacto general y contexto
La revalorización de pensiones forma parte de un paquete de medidas sociales que el Gobierno ha puesto sobre la mesa antes de concluir el año, incluyendo la discusión parlamentaria de las tablas de cotización para autónomos y otras reformas de protección social.
Aunque la subida del 2,8% para las pensiones contributivas se alinea con la inflación y la normativa vigente del sistema de pensiones, los incrementos superiores en las pensiones no contributivas y mínimas reflejan una apuesta por reforzar la protección de los colectivos más vulnerables, entre ellos muchos pensionistas autónomos con bajos ingresos.
Si el Congreso convalida los reales decretos ley, las nuevas cuantías empezarán a aplicarse en 2026, ofreciendo un alivio financiero y un mayor poder adquisitivo a millones de pensionistas en España, incluidos jubilados y beneficiarios de prestaciones asistenciales.



