Menos incendios forestales, pero más virulentos y difíciles de apagar
Un nuevo panorama incendiario en España
A pesar de que la cantidad de incendios forestales ha disminuido un 35% en comparación con hace 20 años, los pocos que se producen son cada vez más frecuentes, más virulentos y más difíciles de apagar. Este hecho se ve reflejado en los incendios que actualmente asolan varias comunidades autónomas, donde los fuegos superan las 500 hectáreas.
La crisis climática, un irresponsable alegato político
Los expertos del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) señalan que la crisis climática es la culpable de este incremento de incendios forestales en España. Sin embargo, es importante preguntar: ¿no es también una falta de gestión del territorio, agravada por el abandono del medio rural, la causa de esta creciente catástrofe?
El Bombero Forestal Juan Carlos González expresa la gravedad de la situación: «Hemos estado trabajando en unas condiciones nunca vistas, con temperaturas en León cercanas a los 40 grados y humedades nocturnas que no han pasado del 55%«.
Un futuro incierto y la necesidad de prevención
La acumulación de combustible debido a la falta de cuidado de los terrenos agrava aún más el problema. La responsable de campañas de Greenpeace, María José Caballero, menciona que el crecimiento de vegetación tras una primavera lluviosa puede ser transformador, pero no del modo que la naturaleza necesita.
Muchos especialistas afirman que por cada euro gastado en prevención, se ahorran 100 euros en extinción. Esto revela la urgencia de una política activa que priorice la prevención sobre las acciones de extinción, aún más en un contexto donde el perjuicio a los ecosistemas es evidente y drástico.



