IBEX 35 cae y la energía sube por la crisis en Ormuz
La tensión en Oriente Medio vuelve a golpear a la Bolsa española
El IBEX 35 ha vuelto a números rojos este jueves pocos minutos tras la apertura, alejándose de la cota de los 17 500 puntos que perdió a comienzos de semana. En el arranque llegó a marcar 17 495,7 puntos tras subir un 0,05%, pero poco después giró y registra una caída superior al 0,3%, en un mercado condicionado por la escalada en Oriente Medio tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán.
Pese al retroceso intradía, el selectivo ha regresado al terreno positivo en el acumulado anual, impulsado por el tirón del sector bancario: a esta hora, el IBEX anota ganancias del 0,79% en lo que va de año.
Europa cae, el euro se debilita y Wall Street apunta a recortes
En el resto de Europa, el tono también es de cautela. Con el euro de nuevo a la baja, cambiándose en torno a 1,159 dólares, las principales bolsas han abierto con recortes de hasta el 0,7%, como en el caso de Milán. Los futuros de Wall Street anticipan leves descensos, mientras que en Asia se han impuesto las ganancias.

Petróleo y gas repuntan: la factura vuelve a la realidad geopolítica
La tensión en la región sigue trasladándose a las materias primas. El Brent, referencia en Europa y que el miércoles retrocedió, retoma este jueves su escalada y sube un 2,76% hasta los 83,66 dólares.
El gas natural también rebota con fuerza: tras cerrar la víspera con una caída del 10%, avanza un 8,39% hasta los 52,66 euros/MWh.
Análisis crítico: cuando la política exterior dicta el precio que paga España
El mercado vuelve a dejar un mensaje incómodo: España y Europa siguen expuestas a un tablero internacional que no controlan. El estrecho de Ormuz, por donde circula en torno a una quinta parte del petróleo y el gas mundial, se convierte otra vez en el cuello de botella que dispara la volatilidad. Cada problema para atravesarlo se traduce en presión sobre energía, inflación y competitividad.
Y mientras la narrativa oficial insiste en que todo está bajo control, los precios recuerdan lo contrario: la geopolítica manda y los inversores reaccionan. En este contexto, el rebote del gas tras desplomarse el día anterior evidencia un mercado nervioso, muy sensible a titulares y movimientos militares, con impactos directos sobre el bolsillo y la industria europea.



