El huevo a baja temperatura con crema de patata y trufa es un entrante clásico de la alta cocina francesa que destaca por su aparente sencillez y su precisión técnica. El huevo se cocina a 63 °C para lograr una yema untuosa y una clara apenas cuajada, que se sirve sobre una crema de patata fina y aromatizada con trufa. Es una receta ideal para ocasiones especiales o menús elegantes, porque combina producto humilde con técnica cuidada y un resultado sofisticado. Funciona porque juega con texturas, temperatura y aroma, sin necesidad de elaboraciones complejas.
Este plato resume bien una idea clave de la cocina francesa: cuando el producto es bueno y la técnica es precisa, no hace falta nada más. Todo está en el punto.

Ficha técnica
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocción: 45 minutos
- Tiempo total: 55 minutos
- Porciones: 2
- Nivel de dificultad: Media
Ingredientes
- 2 huevos frescos
- 300 g de patatas
- 40 ml de nata líquida
- 1 cucharadita de aceite de trufa
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
Opcional premium: trufa fresca rallada en el momento de servir.
Elaboración paso a paso
- Lleva agua a 63 °C en un baño térmico o roner.
- Introduce los huevos con cuidado y cocínalos durante 45 minutos.
- Mientras tanto, pela y cuece las patatas en agua con sal hasta que estén muy tiernas.
- Escúrrelas bien y tritúralas en caliente junto con la nata hasta obtener una crema muy fina.
- Salpimenta la crema y añade el aceite de trufa, mezclando con suavidad.
- Reparte la crema de patata caliente en cuencos o platos hondos pequeños.
- Casca con cuidado los huevos y colócalos sobre la crema.
- Termina con pimienta negra y, si se desea, trufa rallada.
Consejos del chef
La temperatura del huevo es clave: a 63 °C la yema queda cremosa y la clara apenas firme. Un grado arriba o abajo cambia el resultado.
Errores comunes y cómo evitarlos
- Patata aguada: escúrrela bien antes de triturar o la crema perderá elegancia.
- Exceso de trufa: el aroma debe acompañar, no dominar.
Alternativa sin control de temperatura
Si no dispones de roner, puedes usar huevo pochado. El resultado no es idéntico, pero mantiene el espíritu del plato.
Orientación a monetización inteligente
Un mejor resultado se consigue con un control preciso de temperatura (roner o termocirculador), que garantiza regularidad en el punto del huevo. También marca diferencia un aceite de trufa de calidad, bien dosificado. Este tipo de utensilios e ingredientes suelen formar parte de las recomendaciones editoriales de Zerocensura.
Variante alternativa
Versión más ligera: sustituye parte de la nata por caldo de patata caliente. La crema pierde algo de untuosidad, pero gana limpieza y equilibrio.
Este plato demuestra que la alta cocina no siempre es compleja, pero sí exige respeto por la técnica. Cuando todo está en su punto, el resultado es silencioso, elegante y memorable.



