
Gobierno aplaude maniobra de Podemos por negociación migratoria
¿Una estrategia arriesgada o una jugada maestra?
El Gobierno de España ha tomado la delantera al presentar la apertura de Podemos como un «gesto» positivo en las negociaciones sobre inmigración. Buscando recuperar la confianza de la formación morada y asegurar sus votos en el Congreso, el Ejecutivo complica aún más la ya tensa situación política.
Un peligroso giro en la política migratoria
A pesar de que antes tachaban de «xenófoba» y «racista» la gestión migratoria, PodemosNow parece dispuesto a negociar la cesión de competencias sobre inmigración a Cataluña, una exigencia del fugado Carles Puigdemont. Desde el Ejecutivo, se afirma que la causa de recurrir a Podemos es que las negociaciones con Junts están rotas, ofreciendo así el espacio necesario para rentabilizar políticamente el anuncio de la regularización de medio millón de inmigrantes.
La eurodiputada Irene Montero ha insistido en que, antes de abordar cualquier competencia, se debe garantizar la regularización, cualificando esta un tanto arriesgada estrategia como «precio político». Con lo que el Gobierno intenta apaciguar a sus socios críticos, intenta mantener un control ante la crisis de la gestión de la tragedia de Adamuz y los problemas con los ferrocarriles.
La ministra portavoz, Elma Saiz, defendió la necesidad de buscar «espacios de confianza y diálogo» para alcanzar acuerdos, afirmando que esto es esencial ahora más que nunca, dada la situación precaria de la legislatura.
Esta maniobra podría ser vista como un intento desesperado del Gobierno para reforzar su posición ante críticas crecientes y mantener el apoyo durante la discusión de los Presupuestos Generales del Estado.



