El Gobierno chileno, a través del ministro del Interior Álvaro Elizalde, respondió este viernes a las críticas surgidas tras la invitación del presidente electo José Antonio Kast al mandatario de El Salvador, Nayib Bukele, para asistir al cambio de mando del próximo 11 de marzo de 2026. La autoridad aclaró que la invitación forma parte de una práctica diplomática tradicional del Estado, y no responde a una decisión política unilateral del presidente electo.

Una ceremonia organizada por el Congreso y con tradición diplomática
Desde La Moneda, Elizalde explicó que el acto oficial del cambio de mando es una ceremonia organizada por el Congreso Nacional, y que la coordinación entre el actual Gobierno y el equipo de Kast avanza con normalidad a través del Ministerio del Interior y la Cancillería.
“Chile tiene una larga data con traspasos de mando en el marco de la democracia. Este traspaso será con un alto estándar, porque eso es lo que corresponde a nuestra democracia y es finalmente lo que merecen las chilenas y chilenos”, afirmó el ministro.
El portavoz detalló que las invitaciones para la ceremonia tradicional se cursan a todos los países con los que Chile mantiene relaciones diplomáticas, y que ya se está trabajando en conjunto con el equipo del presidente electo para coordinar la lista definitiva de asistentes.
Relaciones Chile–El Salvador desde 1876
Chile y El Salvador mantienen relaciones diplomáticas desde 1876, lo que consolida un marco histórico de vinculación entre ambos países. La invitación al presidente Bukele se inscribe en este contexto de relaciones formales y de ceremonia protocolaria entre Estados aliados.
Reacciones y enfoque político
La invitación de Kast a Bukele generó diversas opiniones en el oficialismo y en sectores políticos, algunos de los cuales calificaron el gesto como “preocupante” debido a las políticas y estilo de liderazgo del presidente salvadoreño. Frente a ello, Elizalde enfatizó que no existe aún una confirmación oficial de los países o representantes que asistirán al cambio de mando y que la coordinación sigue su curso conforme a la tradición diplomática del Estado chileno.
¿Qué implicaciones podría tener esta alianza Kast–Bukele?
Aunque la invitación a Bukele es, por ahora, de carácter protocolario, la presencia del presidente salvadoreño en el cambio de mando de Chile podría abrir nuevas perspectivas de relación bilateral entre ambos Ejecutivos con visión de centro‑derecha:
- Cooperación en seguridad pública: Bukele ha promovido políticas de seguridad y reducción de violencia que podrían resultar de interés para futuros gobiernos chilenos con enfoque similar.
- Intercambio de experiencias en gestión pública: Las prácticas de modernización del Estado en El Salvador podrían convertirse en objeto de estudio para reformas administrativas en Chile.
- Alianza política en la región: La presencia de mandatarios con posturas afines ideológicamente podría fortalecer vínculos entre países latinoamericanos con visión conservadora o liberal en lo económico.
La invitación, por ahora, se mantiene dentro de los parámetros de la tradición diplomática internacional, pero no deja de ser un gesto que algunos interpretan como un posible inicio de un acercamiento político bilateral entre Kast y Bukele.



